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Arturo Camacho Ramirez.
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Oleo de Reyes, Paris 1970.
Colección Particular, Bogotá.
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Poeta tolimense (Ibagué,
octubre 28 de 1910 - Bogotá, octubre 24 de 1982). Miembro del grupo de Piedra y Cielo,
Arturo Camacho Ramírez también fue periodista y diplomático. Realizó sus primeros
estudios en ibagué, y luego se trasladó a Bogotá, donde hizo el bachillerato en el
Instituto de La Salle, y cursó tres años de Derecho en la Universidad Nacional. Como
poeta, la voz de Camacho Ramírez se adscribe al grupo de Piedra y Cielo, llamado así en
honor de un libro del español Juan Ramón Jiménez, innovador del modernismo del
nicaragüense Rubén Darío por la poesía pura. El piedracielismo reunió personalidades
tan diversas como Jorge Rojas, Antonio Llanos, Aurelio Arturo, Gerardo Valencia, Eduardo
Carranza, Carlos Martín y Darío Samper, y mostró dos tendencias definidas: una, de
cuño hispánico, representada por Carranza, seguidor de Federico García Lorca y Juan
Ramón Jiménez; la otra americanista, con Camacho Ramírez a la cabeza, de corte
nerudiano. Camacho Ramírez ejerció la diplomacia, llegando a desempeñarse como primer
secretario de la Embajada de Colombia en La Paz (Bolivia). Como político, ocupó el cargo
de comisario especial de la Guajira. Como periodista, fue secretario de redacción del
semanario Sábado, columnista de El Tiempo, El Espectador, El Espacio y Acción Liberal, y
colaborador de la Revista de las Indias, entre otras. Hasta su fallecimiento, ejerció
regularmente el periodismo, que complementó su vocación de poeta. Esencialmente, Camacho
Ramírez fue un poeta seducido alternativamente por dos temas capitales: el amor («Iba
con ella, irremediable, / desaforado y aterido, / entre las sombras de la calle / y las
luces del sacrificio. /! A morder noche a bocanadas, / a envolverse en su tegumento, /como
una semilla que intenta / germinar debajo del hielo. / A buscar el tallo infinito, / raíz
y pétalo del sexo, /socavándose el uno a1 otro / en el martirio de su encuentro»,
"La vida pública"), que aparece siempre profundamente ligado a la muerte («La
muerte vuelve a ser la primavera / en los ojos desnudos y en las voces / de la tierra en
raíces arrancadas», "Sobre la muerte alegre"). No negó el influjo de la
poesía de Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Vicente Aleixandre y Rafael Alberti,
como de Jorge Manrique y Francisco de Quevedo; pero supo asimilarlo a una esencia
americanista gestada en la lectura del peruano César Vallejo y del chileno Pablo Neruda.
Cultor de las formas clásicas españolas, las trascendió con un tono muy personal, a
menudo intimista: «Yo era todo el silencio de la noche l madurado en espiga dolorosa»
("Canciones vanas"). En 1935 publicó Espejo de naufragios, su obra inaugural,
con la que renovó el lenguaje poético en abierto desafío a la generación de Los
Nuevos, y en 1939, año en que aparecen los cuadernos de Piedra y Cielo, los poemas
"Cándida inerte" y "Presagio de amor". En 1941 la Revista de las
Indias publica su "Viñeta de Bécquer". Incursionó en el teatro con la pieza
en verso titulada Luna de arena, estrenada en el Teatro Colón de Bogotá en 1943, vertida
a libro en 1948 y vuelta a llevar a escena en numerosas ocasiones desde entonces. Recibió
el primer premio del concurso de sonetos de la Revista de las Indias. Ha sido precisamente
esta forma clásica la que le ha ganado mayor popularidad. El soneto "Nada es mayor
que tú", frecuentemente incluido en antologías y homenajes, constituye una muestra
de su talante lírico:
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Nada es mayor que tú, sólo la
rosa
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tiene tu edad suspensa,
ilimitada;
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eres la primavera deseada
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sin ser la primavera ni la rosa.
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Vago espejo de amor donde la rosa
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inaugura su forma deseada,
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absorta, inmersa, pura,
ilimitada,
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imagen sí, pero sin ser la rosa.
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Bajo tu piel de rosa en
primavera,
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luz girante, tu sangre silenciosa
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despliega su escarlata
arborecida.
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Nada es mayor que tú, rosa y no
rosa,
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primavera sin ser la primavera:
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arpegio en la garganta de la
vida.
En 1945 apareció su extensa y
brillante Oda a Carlos Baudelaire, que reúne algunos de sus mejores -momentos líricos.
Vida pública vería la luz en 1962 y Límites del hombre, en 1964. A1 lado de Jorge Rojas
y otros piedracielistas, participó en el volumen colectivo Homenaje a Pablo Neruda
(1974). En 1976 el Instituto Colombiano de Cultura publicó Carrera de la vida, que, sin
contar sus numerosas colaboraciones en periódicos y revistas especializadas, fue su
último volumen («Cuando yo ya no tenga horizontes abiertos, / ni canción en los labios,
ni dolor que sentir, / marcharé sin sandalia ni ropajes inútiles / y me entraré desnudo
como un río sin fin, / en un bosque de cúmbulos ancestrales y sabios / que me den una
nueva florescencia vital / y que incendien tenaces recuerdos, que me abrazan / como tercas
raíces de mi antiguo vagar>>, "La canción de los cámbulos", fragmento).
Habría que esperar sólo cuatro años luego de su muerte, en 1982, para la publicación
de sus Obras completas, con prólogo de Andrés Holguín [Ver tomo 4, Literatura, pp.
218219].
MATEO CARDONA
VALLEJO
Bibliografía
CAMACHO RAMIREZ, ARTURO. Carrera de
la vida. Bogotá, Instituto Colombiano de Cultura, 1976. CAMACHO RAMIREZ, ARTURO.. Obras
completas, 2 Vols. Prólogo, Andrés Holguín. Bogotá, Procultura, 1986. CAMACHO RAMIREZ,
ARTURO. Antología poética. Colección de poesía Quinto Centenario. Bogotá, FICA, 1990.
CARRY LARA, FERNANDO. "Arturo Camacho Ramírez (1910-1982)". En: Historia de la
poesía colombiana. Bogotá, Ediciones Casa Silva, 1991, pp. 371-377. HERNÁNDEZ. JOSE A.
"Arturo Camacho Ramírez". Lecturas Dominicales, marzo 17 de 1940, p. 3. MORALES
BENITES, OTTO., "Cuál es su hobby". Lecturas Dominicales, mayo 1 de 1955, p. 4.
PAYAN ACHER, GUILLERMO. "Un enemigo de Piedra y Cislo". Lecturas Dominicales,
agosto 15 de 1996, p. 5. VALENCIA, GERARDO."Arturo Camacho R., el hombre y el
poeta". Café literario, N°- 33, Vol. m (mayo-junio1983), pp. 52-54.
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