Político y
militar santandereano (Suaita, enero 20 de 1869 - Bogotá, 1942). Destacado abogado y
político, Lucas Caballero Barrera participó en las luchas partidistas de finales del
siglo XIX a nombre del partido liberal, pero especialmente en la guerra de los Mil Días
(1899-1902), en la que jugó un importante papel. Además, fue un hombre de empresa; con
la ayuda de un crédito de banqueros franco-belgas, fundó un conjunto de industrias para
la producción de hilados, tejidos, licores y chocolates en San José de Suaita,
aprovechando las bondades de las tierras en las que estaban asentadas las haciendas de su
familia. Dificultades en la llegada a Colombia de las maquinarias importadas de Europa y
su posterior traslado al sitio de instalación, impidieron en principio la realización de
su proyecto. Pero Caballero no se doblegó, solicitó un nuevo crédito y el complejo
industrial empezó a funcionar, aunque con las condiciones impuestas por el banco, las
cuales no le favorecían. Lucas Caballero estudió literatura en el colegio del doctor
Santiago Pérez y obtuvo el grado en jurisprudencia en la Universidad Externado de
Colombia, el 10 de marzo de 1899. También fue fundador del periódico El Diario, que
empezó a circular por la misma época en que se inició la revolución liberal. Mientras
ejercía su profesión de abogado en 1899, en la oficina de Nicolás Esguerra, de la cual
era socio, Caballero fue testigo excepcional de los preparativos de la guerra de los Mil
Días. El partido liberal no tenía representantes en el Congreso, ni en los concejos
municipales, ni en las asambleas departamentales, y sus periódicos eran suspendidos desde
1885, lo que había ido fomentando el descontento contra el gobierno conservador que ahora
tomaba cuerpo. En la gestación del conflicto, Caballero fue amanuense de la Dirección
Nacional Liberal, compuesta por Aquileo Parra, Salvador Camacho Roldán y el general
Sergio Camargo, entre otros, reunidos en las oficinas de Esguerra. Posteriormente fue
secretario general del director general de Guerra, general Gabriel Vargas Santos, a quien
sirvió de redactor de muchas de las proclamas que circularon entre las huestes liberales.
Después, se convirtió en jefe de Estado Mayor del general Benjamín Herrera, comandante
de los ejércitos liberales en la campaña del Cauca y del departamento de Panamá. Obtuvo
el grado, de general. También desempeñó comisiones en el extranjero para la
consecución de material de guerra. Desde estas posiciones, vivió de cerca
acontecimientos como el triunfo liberal en la batalla de Peralonso, al lado del general
Benjamín Herrera. Contagiado de fiebre amarilla, le fue imposible asistir a los
principales desarrollos de la batalla de Palonegro, donde fue derrotado el ejército
liberal. Sin embargo, por las noticias que recibió en su lecho de enfermo en Rionegro,
supo de la muerte de miles de personas de ambos bandos en una batalla extraordinaria que
duró quince días sin tregua. Al sobrevivir a la fiebre, se desplazó al cuartel general
y asistió a la retirada del ejército liberal, como lo relató en su libro Memorias de la
guerra de los Mil Días.
El continuo desangre a que estaba
sometido el país, sin encontrar un rumbo, y la nueva situación internacional creada por
la amenaza de Estados Unidos de anexar a Panamá, luego de la construcción del canal,
llevó a los dos bandos a reflexionar, en 1903, sobre la necesidad de parar la guerra. El
general Lucas Caballero tuvo una activa participación en la negociación y firma de la
paz con el gobierno conservador. En las negociaciones a bordo del buque Almirante
Wisconsin, de la Armada de los Estados Unidos, el general Caballero advirtió al general
Benjamín Herrera, quien se negaba a la rendición de su ejército, que la soberanía del
país estaba amenazada con la presencia de Estados Unidos en Panamá y que era más
urgente asegurar ese departamento de Colombia, que continuar con el conflicto interno. El
general Herrera estuvo de acuerdo y encargó a Caballero de redactar los términos en que
se pactaba la paz, poniendo como motivo principal la cuestión de la soberanía nacional
sobre Panamá; así se reflejó en el tratado. El 21 de noviembre de 1902, el general
Lucas Caballero firmó la paz del Wisconsin en calidad de jefe de Estado Mayor del
ejército unido del Cauca y Panamá, junto con el coronel Eusebio A. Morales, secretario
de Hacienda de la dirección de guerra del Cauca y Panamá, en representación del general
Benjamín Herrera y del partido liberal. Por su parte, el general Víctor M. Salazar
gobernador del departamento de Panamá, y el general Alfredo Vázquez Cobo, jefe de Estado
Mayor del ejército conservador en la Costa Atlántica, el Pacífico y Panamá, firmaron
en representación del gobierno. Después de su participación en el conflicto, el general
Caballero fue miembro de la misión diplomática en Washington, a raíz de la separación
de Panamá en 1903. Fue ministro de Hacienda en 1904; ministro diplomático en 1905;
miembro del Congreso de la República en varias legislaturas; miembro de la junta
directiva del Banco de la República y gerente del Banco Agrícola Hipotecario. Así
mismo, fue miembro de la Academia Nacional de Jurisprudencia, de la que llegó a ser
presidente. Al terminar el primer cuarto del siglo XX, se alejó de los cargos públicos,
declinando varias invitaciones para ser ministro, y se dedicó a los negocios bancarios.
En 1938 escribió Razones militares del triunfo de los liberales, y en 1939, en una serie
de artículos en El Tiempo, escribió Memorias de la guerra de los Mil Días, obra que se
convirtió en uno de los testimonios más importantes sobre este acontecimiento
histórico.
RAFAEL GARRIDO
LOPERA
Bibliografía
CABALLERO CALDERÓN, LUCAS. memorias
de un amnésico. Bogotá, El Ancora, 1982. Quién es quién en Colombia. Compilador,
Oliverio Perry. Bogotá, Kelly, 1944. CABALLERO, LUCAS. Memorias de la guerra de los Mil
Días. Bogotá, Colcultura, 1980.