Escritora nacida en
Barranquilla, en 1943, de padre tunjano y madre barranquillera. Creció entre libros, en
un ambiente donde se cultivaba la música, la pintura, la literatura y la historia.
Comenzó a leer y a escribir desde muy temprano, bajo la influencia de dos lectores
infatigables: su padre, Luis Buitrago, y su abuelo materno, Tomás González, de quienes
heredó el deseo de escribir y la afición al teatro y al buen ciñe. En Cali, ciudad de
la cual es hija adoptiva, y antes de terminar sus estudios secundarios, tomó la decisión
de dedicarse a la literatura, después de haber recibido clases de pintura y teatro. Muy
pronto sus escritos comenzaron a aparecer en publicaciones tales como los suplementos
literarios de El Tiempo y El Espectador de Bogotá, donde recibió la acogida de
intelectuales como Eduardo Mendoza Varela y Gonzalo González (GOC), y en revistas como
Zona Franca de Caracas. En 1963 publicó su primera novela, El hostigante verano de los
dioses, con la cual inició una carrera inspirada por su incansable búsqueda de diversas
formas narrativas. Con motivo de la segunda edición de esta novela, Germán Vargas
Cantillo comentó: «Fanny Buitrago desconcertó a nuestra siempre acatarrada crítica
literaria, con un libro desorbitado, pero pleno de aciertos, de fogonazos
impresionantes». A1 decir de otros críticos, era una primera obra difícil de superar;
sin embargo, la obra de la narradora continúa en permanente evolución. En 1964, Fanny
Buitrago recibió el Premio Nacional de Teatro con El hombre de paja, editada junto con su
selección de relatos Las distancias doradas, en el mismo año. En 1991, Final del Ave
María apareció en la revista Gestos de la Universidad de California. Ambas piezas
teatrales están enmarcadas en diferentes etapas de la violencia política y social que
vive el país desde hace varias décadas. El resto de su trabajo teatral continúa
inédito. En 1965, el coreógrafo argentino Roberto Trinchero presentó en el Teatro San
Martín de Buenos Aires, el ballet La garza sucia, basado en el relato homónimo de Fanny
Buitrago, ganador del Premio de la Temporada de Verano en esa ciudad. En 1970, la novela
Cola de Zorro fue finalista del Premio Seix Barral. Ficción histórica, Buitrago recreó
allí la atmósfera del "Bogotazo" y la violencia de aquellos años en
territorios alejados, con el mar de fondo; con esta novela, inició un trabajo donde se
mezclan la ciudad y la provincia. En palabras de María Teresa Herrán: «Fanny Buitrago
enfoca el tema del sexo, de las guerrillas, de ese medio ambiente tan cercano en el
tiempo, con lo que podríamos llamar la máxima cualidad para una escritora: la
asexualidad. Al leerla, no aparecen entre líneas esos prejuicios nefastos que han hecho
imposible sobresalir a las escritoras colombianas». O, como diría Juan Rulfo: «Fanny
Buitrago es la mejor escritora latinoamericana, porque escribe como un hombre...». En los
mismos escenarios transcurre su libro de relatos La otra gente (1973), editado por el
Instituto Colombiano de Cultura, sobre el que Elisa Mujica comentó: «Mostrar el reverso
de vidas en apariencia comunes y corrientes, es el juego que apasiona a Fanny. Los mejores
pintores de retratos son también los que hacen asomar a los rasgos de sus modelos aquello
que los habita». Las obras "circulares" Los amores de Afrodita (1983) y
Líbranos de todo mal (1989), que corresponden indistintamente al relato encadenado o a la
novela, según la visión del lector, transcurren en Bogotá. Sobre Los amores de
Afrodita, el novelista y sociólogo Rodrigo Parra Sandoval, comentó: «Esta dolorosa,
profunda y divertida novela de Fanny Buitrago, es un símbolo de la alienación de una
sociedad como la nuestra [...] pero además de ser una novela sobre el amor, es un fresco
social y Fanny es una sutil observadora de esas formas de enajenamiento que Corín Tellado
ha dado en llamar amor». En cuanto a Líbranos de todo mal, la revista Quimera reseñó
así su aparición: «El humor de Buitrago es inherente a su despiadada visión de la
sociedad colombiana contemporánea, dibujada con trazos inclementes y donde todo aparece
abocado a la claudicación final [...] esconde una coartada contra el pesimismo absoluto,
lo cual no disminuye la carga letal que la autora diestramente ha diseminado en sus
relatos». Este último libro incluye "Tiquete a la pasión", Premio Villa de
Avilés, Asturias (España), 1984.
De sus raíces costeñas y una
estancia prolongada en la Isla de San Andrés, a comienzos de los setenta, el Caribe surge
como protagonista de su libro Bahía Sonora (1975), uno de cuyos relatos "Pasajeros
de la noche", fue galardonado con los premios de El Tiempo de Bogotá, El Nacional de
Caracas y la Revue de deux mondes de París, el año anterior. En 1979 apareció la novela
Los Pañamanes, comentada así por Antonio Benítez Rojo: «Tal vez la importancia de esta
novela no radica en su interesante estructura, o en la excelente caracterización de sus
personajes -Sabina Galende y Nicasio Beltrán, esa pareja inolvidable-, o en la amena y
compleja peripecia, o en el eficaz nivel del lenguaje, o en el humor que la recorre de
principio a fin; tal vez su importancia esté en ofrecer una visión auténtica del
Caribe». En 1993 Buitrago publicó Señora de la miel, donde se funden la historia, la
picaresca, el erotismo y la exuberancia de las gentes caribeñas, con la arrolladora
omnipresencia del océano. En palabras del crítico literario Ignacio Ramírez, Fanny
Buitrago justifica su condición de escritora «al trabajar con la palabra, jugar con ella
hasta que adquiera olor, sabor, ritmo». En 1979, con La casa del abuelo, Fanny Buitrago
ganó el V Premio Unesco-Editorial Voluntad e incursionó en el género literario de las
narraciones para niños; posteriormente publicó La casa del arco iris (1986), Cartas del
palomar (1988) y La casa del verde doncel (1990). Tales trabajos, realizados con el mismo
rigor que el resto de su obra, constituyen un compromiso afectivo con la casa donde
transcurrieron sus vacaciones de niña, y en un legado para las nuevas generaciones de la
familia, que tendrán como suyos el pueblo de Almendreros y la memoria viva de su abuelo
Tomás González. En 1983, su relato Camino de los búhos fue llevado a la televisión y
presentado por la Universidad Javeriana de Bogotá en la segunda edición del Festival
Latinoamericano de Teleducación Universitaria en Lima; una versión para cine fue hecha
por Mónica Silva en 1985. Los fusilados de ayer, una de sus novelas cortas sobre la
violencia en Colombia, escrita en Madrid, recibió el Premio Felipe Trigo de Narraciones
Cortas - Ayuntamiento de Villanueva de la Serena, Badajoz (España) en 1987. Fanny
Buitrago ha representado a Colombia en congresos literarios y festivales de Alemania,
Dinamarca, Venezuela, Estados Unidos, España, México y distintas ciudades de Colombia.
Como escritora invitada, ha vivido en Berlín (1982) e Iowa (1984) y ha visitado Nueva
York, Nueva Orleans y San Luis. Sus obras han sido escritas en ciudades como Berlín
Estocolmo, Litgatu, Kabala y Madrid, pero ante todo, Fanny Buitrago ha trabajado en
Bogotá. Parte de su obra se encuentra traducida al inglés, al alemán, al portugués y
al francés. Actualmente, las novelas El país de los hombres sin sueño y El más bello
animal se encuentran en proceso de publicación. En sus ratos libres, Fanny se divierte
preparando una tira cómica sobre ecología titulada "Los Mojaditos". Ella misma
se describe, ante todo, como una lectora voraz a quien le gusta narrar: «Tengo muchas
historias para la literatura, la vida no me va a alcanzar y ese es mi único miedo».
LETTY BUITRAGO
Bibliografía
BUITRAGO, FANNY "El oficio no oficio
de escribir". Revista de Estudios Colombianos, N-° 9 (1990), pp. 3-6.