Dramaturgo, actor,
director y teórico del teatro, narrador y poeta caleño, nacido en 1925. Enrique
Buenaventura hizo estudios de arquitectura, filosofía y letras, pintura y escultura, se
vinculó al teatro con Carlos Chape y Andrés Crovo. Con la compañía del argentino
Francisco Petrone, viajó a Venezuela y de allí a varios países de América del Sur. En
1956 regresó al país a dirigir la escuela de teatro del Instituto de Bellas Artes.
Fundador y director del Teatro Experimental de Cali ('TEC) desde 1963, con esta
agrupación Buenaventura ha desarrollado una labor ininterrumpida hasta el momento. En
1958 adaptó a la escena el cuento de Tomás Carrasquilla En la diestra de Dios Padre,
obra que ha permanecido por más tiempo en cartelera; también La Guariconga y San
Antoñito. En 1967 hizo Los inocentes, basada en Monserrat de Emanuel Robles; Los hombres
de la mina, basada en un texto de Ferenc Herzec; y en 1968, Tirano Banderas, basada en la
obra del mismo nombre de Ramón del Valle Inclán. Ha hecho versiones de La Celestina de
Fernando de Rojas (1964), El rey Ubu de Alfred Jarry (1966), El fantoche de Lusitania de
Peter Weiss (1969), Soldados de Carlos José Reyes (1971) y Edipo Rey de Sófocles. Entre
1960 y 1970, con el TEC, montó obras del repertorio universal como Edipo Rey de
Sófocles, La discreta enamorada de Lope de Vega, Sueño de una noche de verano de William
Shakespeare, El enfermo imaginario y Don Juan de Moliere y La casa de Bernarda Alba de
Federico García Lorca, entre otras. Escribió las obras El monumento (1959); Un réquiem
por el padre Las Casas (1963, edición), La tragedia del Rey Christophe (1963 ed.), primer
premio en el Concurso Latinoamericano de Autores Dramáticos; Historia de una bala de
plata, premio Casa de las Américas en 1980; Seis horas en la vida de Frank Kulack (1969);
El convertible rojo (1969); La orgía (que hace parte de un conjunto de cinco obras
agrupadas bajo el título Los papeles del infierno, de 1968); La denuncia (1973),
creación colectiva representada en Manizales en agosto de 1973 en el m Festival
Latinoamericano de Teatro y i Muestra Internacional; El menú (1977 ed.), El maravilloso
viaje de la mentira y la verdad, Opera bufa (1984), La estación, Aladino y la lámpara
maravillosa, La autopsia, El entierro, La maestra, El Presidente, La requisa y La trampa,
que prohibida por injuriosa a las fuerzas armadas y peligrosa para el orden, ocasionó la
expulsión de Buenaventura de la Universidad del Valle y la subsecuente fundación del
TEC. Varias de sus obras han sido traducidas a otros idiomas. Con el TEC ha participado en
festivales nacionales e internacionales (Nancy, Roma, San Francisco, Xalapa, Puerto Rico y
otros), y realizado giras por Europa, Sur y Centroamérica. Entre sus innumerables ensayos
sobre teatro, podemos citar: "Teatro y cultura", "Teatro y política",
"La interpretación de los sueños y la improvisación teatral", "Esquema
general del método de trabajo del TEC", "El arte nuevo de hacer comedias y el
Nuevo Teatro" y "Dramaturgia nacional y práctica teatral".
El análisis de la obra de
Buenaventura y su proceso a través del tiempo deben ser vistos desde los postulados que
rigen el quehacer y las búsquedas del Nuevo Teatro, estatuidas por sus más importantes
protagonistas, uno de los cuales es precisamente Buenaventura, considerado el padre de
este movimiento (que se proyectó a nivel nacional e internacional a partir de los años
setenta). Según Buenaventura, el Nuevo Teatro tiene aspectos que lo identifican nacional
e internacionalmente. Estas características se pueden resumir así: es un movimiento y
como tal sus integrantes están unidos por objetivos comunes; la dramaturgia no se da como
presupuesto sino como resultado de la práctica; por tanto, rompe con la tradición
teatral en el proceso de producción artística, establece una nueva relación con nuevos
públicos, crea una nueva poética. Para Buenaventura el texto literario teatral es
literatura pero no es "el teatro", puesto que éste es un espectáculo que se
compone de varios textos: imagen visual, sonora y una relación específica con el
espectador. El Nuevo Teatro reelaboró y adaptó las teorías de Bertold Brecht a la
situación colombiana y, políticamente, estuvo influido por las teorías marxistas. Por
ello el teatro debe ser comprometido y un instrumento estético para colaborar en el
cambio de la sociedad. Como consecuencia, el público pasó a ser el objetivo principal de
la representación y las obras debían generar polémica. La agruparon, según
Buenaventura, no debe esperar a que el espectador acuda y pague hay que buscarlo donde
está: plazas, fábricas, calles. Esto cambió la concepción de montaje y de espacio
teatral, pues a no se circunscribió únicamente a la y escena o al edificio. Las
agrupaciones dedicadas al montaje de obras deben romper la estructura jerarquizada de
compañía comercial, para ser reemplazada por la de conjunto, de acuerdo con la
dialéctica socialista, donde todos sus miembros: autor, director, actor y personal
técnico tienen la misma importancia, pues sé trabaja en el objetivo común de lograr una
creación colectiva. El Nuevo Teatro rompe también con la concepción que el naturalismo
tenía del personaje y, por ende, genera una nueva forma de actuación y de escenografía,
cuya técnica se basa en el distanciamiento brechtiano.
La creación colectiva fue el
método de trabajo del Nuevo Teatro, y los temas preferidos, aquellos de carácter
histórico, con el objetivo de dar una interpretación de la historia del país diferente
a la oficial. El maestro Buenaventura, con el TEC, formalizó un método propio que fue
adoptado por otras agrupaciones. Esta fue la primera teorización que se hizo en el país
del método colectivo y se puede esquematizar así: el grupo se divide en comisiones
encargadas de profundizar las diferentes etapas del proceso; se parte generalmente de un
texto esquemático («acontecimientos fundamentales»), escrito por Buenaventura, que se
va modificando durante el montaje por las discusiones con la comisión encargada del
texto; después de esto, en el primer texto resultante se busca la estructura profunda y
el «discurso de montaje» o discurso artístico; se ubica el lugar y el tiempo de la
acción (orden cronológico y causal de los acontecimientos), se definen el tema nuclear y
los temas correlativos, los personajes que identifican las fuerzas en conflicto y los
objetos que porten significado; se trabaja el montaje y el texto con base en las
improvisaciones.
Buenaventura ha teorizado sobre
diferentes sistemas para realizar improvisaciones, talvez los dos más importantes son la
analogía y la contradicción. Se realiza una improvisación sobre un conflicto concreto y
con un objetivo definido para no caer en la anarquía. Cada ejercicio de improvisación
moldea los diferentes textos del espectáculo total, alejando el montaje de ser una
ilustración de las ideas para convertirlo en una obra artística. Indudablemente, por su
obra artística, teórica y de promoción del teatro, Enrique Buenaventura es uno de los
grandes de la dramaturgia nacional.
MARINA LAMUS
OBREGÓN
Bibliografía
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Colombia: actividad creadora y política cultural. Bogotá, Ediciones Ceis, 1983.
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MARÍA MERCEDES. Nuevo Teatro colombiano: Arte y política. Medellín, Editorial
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