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Juan
Francisco Berbeo.
Grabado de Antonio Rodriguez
sobre dibujo de Alberto Urdaneta, 1881.
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Comandante general de los
Comuneros (El Socorro, ca. 1739 - 1795). Juan Francisco Berbeo fue el comandante general
de las masas comuneras en su movimiento del Socorro hacia Zipaquirá y Santafé de
Bogotá. Hijo del español Justino Berbeo, natural de Oviedo y de doña Juana María
Moreno, su familia era de la élite socorrana, pero no tenía gran riqueza. Se casó dos
veces: la primera con doña María Blasina Montenegro, con quien tuvo cinco hijos; y en
1771 contrajo segundas nupcias con doña Bárbara Rodríguez Terán, con quien tuvo una
hija, María Josefa. Entre sus descendientes se cuentan el presidente de la República
Alberto Lleras Camargo y el historiador de los Comuneros, Pablo Enrique Cárdenas Acosta.
Su fortuna era modesta, tenía una casa en la plaza principal del Socorro y dos fincas con
esclavos. No era un negociante exitoso, ni tampoco fue un gran rico. Berbeo era muy
respetado en el Socorro, pues era su jefe natural. Tenía fama de hombre valiente y
decidido, que inspiraba confianza, tanto para los criollos, como para las masas
socorranas. Tenía alguna experiencia militar adquirida en campañas contra las tribus
aborígenes de carares y yaregüíes. Había hecho viajes frecuentes al interior del
país, a Venezuela y el Caribe. Tenía numerosas amistades en Santafé de Bogotá, entre
ellas, don Francisco de Vergara, regente del Tribunal de Cuentas. Era diestro jinete. En
1781, Juan Francisco Berbeo y Salvador Plata eran los ciudadanos más prominentes del
Socorro, y eran, además, regidores del cabildo; por eso los socorranos los tuvieron en
cuenta como sus dirigentes en el movimiento que estalló en el Socorro el 16 de marzo de
1781, en protesta contra las autoridades coloniales. Una multitud de gentes con palos,
piedras y otras armas sencillas se levantó contra el nuevo impuesto de la Armada de
Barlovento, que se sumaba al de la alcabala. El movimiento insurreccional se extendió a
Simacota, San Gil, Mogotes, Barichara, Vélez, Charalá, Chita, Sogamoso y otras regiones
del oriente neogranadino. Los Comuneros proclamaron al criollo Juan Francisco Berbeo como
comandante general del movimiento, y a los criollos Salvador Plata, Antonio Monsalve y
Francisco Rosillo como capitanes comuneros, y decidieron marchar hacia Santafé. Se
reunieron más de 20 000 hombres, la mitad de ellos indígenas, armados de machetes,
macanas, picas y demás herramientas del campo. Berbeo dirigió todos los aspectos de la
marcha comunera hasta Zipaquirá. Mientras tanto, las autoridades santafereñas acordaron
nombrar una comisión negociadora con los Comuneros, suspender las reformas tributarias y
fortificar la capital. A la comisión negociadora se unió el arzobispo Antonio Caballero
y Góngora. En las Capitulaciones de Zipaquirá, que Berbeo y los Comuneros negociaron con
la comisión oficial, encontramos la defensa de las tradiciones jurídicas de los pueblos,
el reclamo por la supresión y rebaja de impuestos, la libertad de cultivo y el libre
comercio del tabaco, el mejoramiento de caminos y puentes, el acceso de los americanos a
los altos puestos administrativos, la devolución de los resguardos a los indígenas, la
devolución de las salinas a los indios y otros reclamos semejantes. Sin embargo, las
Capitulaciones, que firmó Berbeo con la comisión oficial del gobierno español, fueron
anuladas al poco tiempo por las autoridades y los dirigentes del movimiento fueron
castigados. Ante esta injuria contra el pueblo comunero, el mestizo José Antonio Galán
se levantó y continuó el movimiento con el apoyo popular, pero en octubre fue
aprehendido por las autoridades españolas. En las Capitulaciones de Zipaquirá se
estipuló la creación del corregimiento del Socorro, con separación de la Provincia de
Tunja. El primer corregidor del Socorro, en 1781, fue Berbeo, aun cuando por pocos meses,
pues fue suprimido por las autoridades virreinales. Después de la defensa de su conducta
en el Movimiento de los Comuneros, que, según Berbeo, había sido obligada por un pueblo
airado y que había dirigido con orden y seguridad para evitar la anarquía y el pillaje,
las autoridades españolas no lo sancionaron. Berbeo murió en el Socorro, en el año 1795
[Ver tomo l, Historia, pp. 198-210].
JAVIER OCAMPO
LÓPEZ
Bibliografía
CARDENAS ACOSTA, PABLO. El
movimiento comunal de 1781 en el Nuevo Reino de Granada. 2 tomos. Academia Colombiana de
Historia. Bogotá, Kelly, 1960. PHELAN, JHON LEDDY. El pueblo y el rey. La Revolución
Comunera en Colombia, 1781. Bogotá, Carlos Valencia Editores, 1980.
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