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Ramón
Barba-guichard.
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Escultor y dibujante español (Madrid, octubre 7 de 1892 - Bogotá, mayo 4
de 1964). Los trabajos de Ramón Barba Guichard en madera, mármol, bronce y granito
reflejan la simbiosis de la tradición realista española con la preocupación étruca y
social, propia del arte americano durante los años treinta. Nacido en el barrio de
Chamberi, de Madrid, fue el segundo de los doce hijos nacidos del matrimonio entre Julián
Barba, de profesión forjador, y Carmen Guichard. A la edad de 13 años, ingresó a la
Escuela de Artes y Oficios y ganó una beca para estudiar dibujo al natural en el Círculo
de Bellas Artes, mientras trabajaba de día como aprendiz, en el taller de Miguel Blay.
Allí aprendió los secretos del modelaje y de la talla, y pasó al mármol la mayoría de
los trabajos de Blay, dedicados a personajes históricos y religiosos. Con el fin de
independizarse y comenzar a hacer sus propios trabajos, viajó a México, Cuba y Colombia.
Aquí se arraigó definitivamente desde I925, y vivió en la ciudad de Bogotá, donde
cJesempeñó su oficio de escultor. Entre Ios primeros trabajos realizados en Bogotá, se
encuentran una talla en piedra de la cabeza de Beethoven y la talla en madera del Indio
Sancho, iniciando con esta talla su preferencia por los temas extraídos de nuestro medio.
Desde entonces, Barba se dedicó a tallar figuras de campesinos y a hacer retratos de
gente del pueblo, impresionantes no sólo por su fidelidad a los modelos, sino por el
realismo alcanzado en los detalles de los atuendos, en la textura de las pieles y en la
veracidad de los gestos. Para realizar estos trabajos, hacía innumerables bocetos y
dibujos, que testimonian su espíritu metódico y perfeccionista. Ramón Barba trabajaba
para sí mismo; poco le interesaba publicitar o vender. Para s~ subsistemcia, hacía
algunos encargos, como las estatuas de Santa Isabel de Hungría y San Luis Beltrán,
patronos de la Catedral de Bogotá, quč adornan el tímpano de su fachada, o realizaba
algunas decoraciones arquitectónicas para edificios republicanos, como el Hotel Granada,
el Hotel Regina o la Gobernación de Cundinamarca. A partir de 1928 se desempeñó como
profesor de dibujo, escultura y talla en la Escuela de Bellas Artes y en la Universidad
Javeriana de Bogotá. En 1934 contrajo matrimonio con su discípula Josefina Albarracín.
De este matrimonio nacieron tres hijos: Teresa, Carolina y Julián. Barba trabajaba sin
descanso en su taller de la carrera 15 con calle 19. Comenzaba su oficio todos los días a
las 7 de la mañana y terminaba a las 6 de la tarde; no le gustaba trabajar con luz
artificial. Una vez terminaba su obra, después de meses de labor, la guardaba tapada en
un cuarto anexo al taller. Mientras tallaba, sólo le permitía la entrada a Bernardo
Cáceres, un obrero de construcción que tenía contratado para ayudarle a preparar la
madera y luego desbastarla. Cáceres estuvo a su lado hasta su muerte; fue su ayudante por
cerca de 30 años. Sus restos reposan junto a los del maestro Barba en el cementerio
Jardines de Paz.
El 21 de marzo de 1938 Ramón Barba
realizó su primera exposición individual, organizada por Carlos Puyo Delgado. En 1940
ganó el primer premio en Escultura en el V Salón Nacional de Artistas, con el mármol
Mujer joven; y en 1943 participó con su esposa, Josefina Albarracín, en la exposición
Grancolombiana, organizada por la Universidad Javeriana, con la participación de
escultores venezolanos y ecuatorianos. En esta oportunidad, Barba ganó el primer premio
con la obra Comunero del Socorro, y su esposa, el segundo. En 1945 realizó la que quizás
es su obra más reconocida: ]uramento de un Comunero, escultura en madera de 2.5 metros de
altura y de gesto solemne, basada en el tema de la rebelión de los Comuneros en
Santander, en 1781. Además de la temática social, preferida por Barba, trabajaba obras
de carácter religioso, entre las que puede destacarse el alto relieve El descendimiento,
realizado en 1946, talla de 2.75 x 2.45 metros, conjunto de cinco figuras monumentales que
representan a Cristo sostenido por su madre, María Magdalena, José de Arimatea y
Nicodemus. El pasatiempo favorito de Ramón Barba eran los toros; fue asesor de la Plaza
de Toros Santa María de Bogotá, durante 27 años. Cuando no estaba trabajando en alguna
de sus tallas, hacía pequeñas figuras en cerámica referentes al tema taurino. La
mayoría de estas piezas se rompieron accidentalmente, al terminar una exposición en el
Colombo Americano. Durante los últimos 15 años de su vida, cuenta su esposa, Ramón
Barba estuvo encerrado en su taller, especialmente consagrado a su trabajo; prácticamente
no frecuentaba a sus amigos, ni salía de su casa. Salvo algunas obras que forman parfe de
la colección del Museo Nacional de Bogotá, la mayor parte de su patrimonio artístico se
encuentra en la casa de su esposa, al cuidado de su hijo Julián, quien se ha encargado de
organizar las exposiciones posteriores a su muerte. La úlrima exposición, realizada en
octubre de 1992, fue una retrospectiva patrocinada por el Banco Ganadero y la Embajada de
España, para conmemorar los cien años de su nacimiento. Ramón Barba murió en Bogotá,
a los 72 años de edad.
CLAUDIA UMAÑA
Bibliografía
ARCINIEGAS, GERMÁN. "Ramón Barba y
la escultura simbólica". Lecturas Dominicales, El Tiempo, diciembre 9 de 1928.
Ramón Barba. Exposición retrospectiva, Comisión v Centenario, Embajada de España,
Banco Ganadero, Bogotá, octubre de 1992.
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