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Manuel
Ancizar.
Litografia de los Hermanos Celestino y Geronimo Martinez, 1853.
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Escritor, político, profesor y
periodista nacido en la hacienda El Tintal, Fontibón (Cundinamarca), e125 de diciembre de
1812, muerto en Bogotá, el 21 de mayo de 1882. Hijo de José Francisco Ancízar,
negociante español que vino a América después de la Independencia, Manuel Ancízar se
educó en Bogotá, donde obtuvo el grado de doctor en Jurisprudencia. Más tarde su padre
se trasladó a Cuba, y allí Ancízar participó en la conspiración para proclamar la
independencia. Realizó estudios en los Estados Unidos y se estableció un tiempo en
Caracas, donde trabajó como abogado, profesor y rector del Colegio de Valencia. Regresó
a Colombia en 1847. En Bogotá, su presencia fue desde un principio trascendental para el
periodismo, el campo editorial y la política. Acompañado de hábiles impresores,
dibujantes, pintores y litógrafos notables, Ancízar fundó un gran establecimiento
tipográfico, la Imprenta del Neogranadino, a la que se anexaron otras litografías. «De
aquel tiempo dice José María Samper- datan los mayores progresos de la tipografía, la
litografía y la encuadernación en Colombia, así como la elegancia, la serenidad y
compostura, la decencia y la útil variedad en nuestro periodismo». Ejemplo de ello es El
Neogranadino, periódico fundado y redactado por Ancízar. Su ejercicio como periodista,
profesor y político -ya se había desempeñado como subsecretario de Relaciones
Exteriores en la administración del general Tomás Cipriano de Mosquera, y director
general de rentas durante el gobierno de José Hilario López- se enriqueció con su
vinculación a la Comisión Corográfica en 1850, en la cual Ancízar se encargó
fundamentalmente de los aspectos sociales, culturales y estadísticos.
Ancízar compartía las inquietudes
que la política y la economía de mediados del siglo XIX tenían con respecto al
conocimiento de la realidad social y física del país, como elemento fundamental para un
mejor control y disposición de lo espacial y lo humano. Asuntos como las riquezas
naturales, la producción, los mercados, la administración, las vías de comunicación y
las costumbres, interesarían en adelante a políticos, geógrafos, clérigos,
economistas, viajeros, escritores y, en particular, a la Comisión Corográfica. Las
descripciones detalladas del paisaje, los productos naturales, la fauna, los climas, el
relieve, la arquitectura, las costumbres, la vivienda, el vestido, la música, las comidas
y, en especial, los mercados, la instrucción pública y la relación cotidiana con la
Iglesia y las instituciones políticas, fueron los temas que Ancízar desarrolló en su
obra Peregrinación de Alpha. Según Olga Restrepo, «Ancízar en su libro abunda en
detalles, pero trasciende siempre el nivel descriptivo para llegar al análisis y buscar
conexiones en los fenómenos que observa, remontarse a los orígenes, encontrar las causas
y sugerir soluciones», apoyado en sus observaciones, la lectura de los cronistas, la
indagación en los archivos parroquiales y provinciales y en los datos que obtiene de
conversaciones sostenidas con los habitantes. En la Peregrinación de Alpha (Alpha era el
seudónimo de Ancízar), escrita precisamente durante un período de transformaciones (las
reformas liberales de mediados de siglo), se percibe una búsqueda distinta con respecto a
la historia, a la sociedad y a la cultura. Ancízar, como otros escritores de su época,
miraba el presente a partir de una visión crítica del sistema colonial, del
reconocimiento de las diferentes y expresiones socioculturales de la población
colombiana, de su diversidad regional y de su historia particular. Aquí aparece el
Ancízar literato, sensible a los detalles minuciosos de la cotidianidad religiosa,
familiar, festiva, política y educativa de los pueblos que habitan el altiplano
cundiboyacense, las regiones santandereanas y las riberas del río Magdalena. «La
Peregrinación -dice Olga Restrepo- marcó un hito, no sólo para el posterior desarrollo
de la investigación social en Colombia, sino también para la literatura. No sobra decir
que la vigencia y permanente frescura de la obra se debe, en no poca medida, a su
excelente estilo narrativo, a la vez realista y romántico, descriptivo y profundo». La
Peregrinación de Alpha constituye, así, un antecedente de lo que serían las
descripciones del país a través de la literatura costumbrista.
Manuel Ancízar interrumpió su
vinculación a la Comisión Corográfica para llevar a cabo una misión diplomática,
hecho corriente en el siglo XIX, cuando la actividad científica y cultural estaba
supeditada a los conflictos políticos. Permaneció de 1852 a 1855 en Ecuador, Chile y
Perú, tratando de resolver asuntos relacionados con los límites territoriales y el
trazado de fronteras, la navegación del Amazonas y sus afluentes, la colonización de
esas comarcas y, en particular, la organización de un sistema de defensa e integración
de los territorios suramericanos. Para Ancízar este nuevo plan de paz y unión
suramericana «está subordinado al previo deslinde de sus respectivos territorios, tanto
para saber a punto fijo qué es lo que en materia de dominio eminente se garantizarán
unos a otros y todos a todos, cuanto para remover la causa única de antagonismo en
intereses con que tropiezan nuestros gobiernos». La visión de Ancízar sobre la
integración suramericana incluía planteamientos y sugerencias de hombres ilustrados como
Pedro Montayo, Gómez de la Torre, Diego Vigil, José Carlos Mariátegui, Andrés Bello,
José Victoria Lastarria y Benjamín Vicuña Mackenna. Entre 1855 y 1857 Ancízar cumplió
otro de sus encargos parlamentarios en Panamá.
A1 igual que muchos intelectuales
del siglo XIX, Ancízar se movió en diversos campos, entre los cuales la política, el
periodismo y la pedagogía eran actividades obligadas. Fue colaborador de El Correo, El
Siglo, El Repertorio, El Museo, El Liberal y El Tiempo. «Su espíritu investigador y
sintético -nos dice José María Samper- se prestaba a la tarea del periodismo;
mayormente cuando nadie mejor que él sabía discutir, sosteniendo una tesis con calma,
comedimiento, oportunidad de observaciones y muy clara sindéresis». Durante años,
Ancízar estuvo al frente de las cátedras de Economía Política y Derecho Internacional
y Diplomacia. Fue ministro de Relaciones Exteriores, presidente del Consejo de Estado,
miembro de la Convención de Rionegro, rector de la Universidad Nacional y del Colegio
Mayor del Rosario, secretario de lo Interior y Relaciones Exteriores y hasta incursionó
en el ámbito comercial. Su matrimonio con Agripina Samper (conocida bajo el seudónimo
literario de Pía Rigán), hermana de Miguel y José María, lo acercó a las actividades
económicas de la casa Manuel Ancízar.
Samper y compañía. En cuanto a sus
rasgos característicos, José María Samper anota: «La benevolencia, el desinterés, la
caridad, la filantropía y el patriotismo; la serenidad del alma, patente en el rostro, en
los modales, en la conversación, en los escritos y las enseñanzas; la rectitud notoria
en todos sus juicios y sus actos; y la compostura, fruto de una educación esmerada, de un
constante equilibrio de fuerzas, de una modestia profundamente sincera y de un
incontestable respeto por la conciencia y el derecho de los demás>,. Además de
Peregrinación de Alpha por las provincias del norte de 1a Nueva Granada en I850-1851,
Manuel Ancízar escribió Anarquía y rojismo en Nueva Granada, Vida del mariscal Sucre,
Vida del coronel Agustín Codazzi, Lecciones de psicología, Elencos de física
particular, Deuda del Perú a Nueva Granada e Instituto Caldas, entre otros [Ver tomo 2,
Historia, pp. 395-399 y toma 5, Cultura, pp. 102-104].
LUCELLA GÓMEZ
GIRALDO
Bibliografía
ANCISAR MANUEL. Peregrinación de Alpha
por las provincias del norte de La Nueva Granada en 1850-1851. Biblioteca de la
Presidencia de Colombia, N°- 24. Bogotá, s.f. Reed.: Bogotá, Banco Popular, 1984.
RESTREPO, OLGA. "La Comisión Corográfica: avatares en la configuración del
saber". Bogotá, 1983. RESTREPO, OLGA "Naturalistas, saber y sociedad en
Colombia". Tesis de Grado presentada como requisito para optar al título de Magister
en Historia. Bogotá, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Historia, Universidad
Nacional, 1992. SAMPER, JOSÉ MARÍA. "Manuel Ancízar". En: RAFAEL M. MESA
ORTIZ Colombianos ilustres (Estudios y Biografías). Bogotá, Imprenta de la República,
1916, tomo 5, pp. 231-242.
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