|
Pedro de Añasco
fue un conquistador español que llegó a Colombia a mediados del siglo XVI luego de
recibir órdenes de la Corona de fundar un asentamiento de españoles en la región de
Timaná, Huila; sus exigencias para cumplir la real misión exasperaron a la población
indígena y provocaron varias manifestaciones de rebeldía que terminaron con su asesinato
y desmembramiento a manos de los aliados de la cacica Gaitana.
Añasco ordenó al hijo de la
cacica presentarse ante él, y ante la reticencia del indígena para cumplir las ordenes
del conquistador, ordenó que fuera quemado vivo aun a pesar de los ruegos de su madre. El
cronista Juan de castellanos registra el suceso de la siguiente forma: "En aquella
cercana serranía / Era señora de las más potentes. / Y por toda la tierra se extendía
/ Gran fuerza de sus deudos y parientes. / Viuda regalada que tenía / Un hijo que mandaba
muchas gentes / El cual por no acudir como vasallo / Añasco pretendió de
castigado."
En venganza, la cacica
buscó aliados en los cacicazgos vecinos y atacó el asentamiento español tomando como
prisionero a Pedro de Añasco, a quien en venganza, torturó sacándole los ojos, le
atravesó debajo de la lengua una cuerda de la que fue arrastrado en señal de victoria
por los pueblos vecinos y, finalmente, lo mandó desmembrar antes de morir. A su cadáver
le fue cortada la cabeza para hacer un recipiente para beber, su cuerpo fue desollado y
rellenado con cenizas para ser exhibido como trofeo, su carne fue utilizada para celebrar
una gran fiesta de celebración en la que participaron los caciques aliados de la Gaitana.
|