Pintor nacido en Bogotá el 4 de mayo de 1867,
fallecido en Roma el 7 de abril de 1930. En el colegio de San Bartolomé, Acevedo Bernal
fue alumno de pintura del padre Santiago Páramo (1841-1915) y más adelante se matriculó
en la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde recibió las enseñanzas del pintor
Pantaleón Mendoza (1860-ca.1910). Aunque practicó varios géneros en diversas técnicas,
el más exitoso fue el retrato al óleo y al pastel. Junto con Epifanio Garay (1849-1903)
fueron los representantes más conspicuos del retrato en el país. A diferencia de Garay,
su inmediato antecesor, Acevedo iluminaba los fondos y utilizaba la luz natural para
trabajar unas figuras más ágiles y vitales. En contadas ocasiones practicó el paisaje.
Muy joven, Acevedo viajó a Nueva York, donde permaneció desde 1890 hasta 1898. Trabajó
en talleres de fotógrafos iluminando fotos, oficio encargado por lo general a jóvenes
pintores. En 1894 fue nombrado miembro de la Liga de Artistas de Nueva York. En 1898
regresó a Bogotá y al año siguiente organizó una academia de pintura. Repartió su
tiempo entre la atención a los numerosos encargos y el ejercicio de la docencia. Por este
tiempo tuvo a su cargo una cátedra de pintura en el Instituto San Luis, en el cual
también trabajaba el pintor Domingo Moreno Otero (1882-1948). Uno de sus más bellos
retratos es el de su primera esposa, doña Blanca Tenorio, elaborado al pastel. Como ella
falleció muy joven, años más tarde Acevedo se casó con doña Rosa Biester, con quien
tuvo cuatro hijos, todos vinculados a las artes. En 1899 fue premiado en la exposición
del 20 de julio, por su cuadro La Sagrada Familia. Por esta misma época trabajó el
cuadro Bautismo dé Cristo, para el bautisterio de la Catedral Primada de Bogotá. Esta
obra fue encargada por el doctor Manuel Antonio Angel, quien acababa de apadrinar a una
niña del director del periódico El Heraldo, José Joaquín Pérez. Aunque criticado por
su poca naturalidad, este cuadro tiene el mérito de ser producto de uno de los pocos
casos de mecenazgo colombiano. La renovación católica mundial que tuvo lugar a fines del
siglo XIX y comienzos del XX, iniciada por los teóricos y continuada por la obra de
arquitectos y pintores, también ocurrió en Colombia. Así, Acevedo llevó a cabo incluso
proyectos arquitectónicos, junto con la realización de obras de caballete y de pintura
mural, como en la catedral de Tunja, San Antonio de Bogotá, El Sagrario y el Voto
Nacional. De esos encargos son, por ejemplo, el óleo de la Virgen del Carmen y El
Evangelista San Marcos, en una de las pechinas de la Catedral.
Después de dirigir la Escuela Nacional de
Bellas Artes en 1902, Acevedo viajó a Europa. En París estudió en la Academia Julien
con León Bonnat y Robert Fleury. Asistió a los talleres de Jean Paul Laurens y de
Joaquín Sorolla. Recorrió el Viejo Continente y en 1906 regresó al país. Se vinculó a
la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, como profesor de pintura. Con ocasión del
centenario de la Independencia se celebró en Bogotá una gran exposición nacional, donde
Acevedo ganó una medalla de honor. De 1911 a 1918 dirigió la Escuela, donde logró
concretar y hacer realidad la idea de su fundador, Alberto Urdaneta, de formar con las
obras ganadoras de los concursos anuales una colección de bellas artes. Este es el origen
de la pinacoteca del Museo Nacional. En 1928 el gobierno de Miguel Abadía Méndez
reconoció a Acevedo sus méritos y le tributó un homenaje en el que fue laureado con
corona de oro, nombrándosele "Artista Máximo". En 1929 viajó a Europa con el
cargo de cónsul en Roma y participó con otros notables artistas colombianos en la
Exposición de Sevilla. Al año siguiente falleció en Roma. El 10 de enero de 1963 sus
restos y los de su esposa fueron traídos al país y colocados en el templo del Voto
Nacional. Entre su numerosa producción artística se encuentran retratos de sus maestros
y colegas: los pintores Alberto Urdaneta (1912, póstumo), Pantaleón Mendoza, Delio
Ramírez, Francisco Antonio Cano; los músicos Nicolás Quevedo Rachadel, José María
Ponce de León y el piadoso padre Rafael Almansa. Retratos de las señoras Ursula Roldán
de Borda (1897), Sofía Angulo de Reyes (1900), Rosa Biester de Acevedo (1905), Inés
Marroquín de Vargas (1906), Alicia Borda-de Calderón (1908), Inés Pérez de Cuervo
(1910), Dora Schróeder de Aya (1912), Elvira Zea de Samper (1924). Pinturas de temas
históricos: Retrato del Libertador, de Gonzalo Jiménez de Quesada, y de Antonio Nariño.
Obras de carácter religioso: Triunfo de la Virgen del Carmen; decoraciones diversas para
los templos San Antonio (1911), Catedral, Sagrario (1928), catedral de Tunja y altar de la
Veracruz de Bogotá (1910) [destruida]. Además obras de temas varios como La niña de la
columna y el Busto a Cervantes. Aficionado a la música, Acevedo se expresó como
instrumentista y compuso piezas de reconocido mérito; entre ellas los pasillos para
piano: Croquis, El diluvio, Hasta el sábado, Mayo y Sabanero; los pasillos para bandola y
tiple: El gran viejo y Sideral; y el pasillo para bandola: Romance.
MARTA FAJARDO DE RUEDA
Bibliografía
ACUÑA, LUIS ALBERTO. Ricardo Acevedo Bernal.
Publicaciones de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Bogotá, Editorial Cromos, 1934.
Catálogo del Museo Nacional de Colombia. Bogotá, Imprenta Nacional, 1960. FAJARDO DE
RUEDA, MARTA. Presencia de 105 Maestros 1886-1986. Primer Centenario de la Escuela
Nacional de Bellas Artes. Bogotá, Universidad Nacional, 1986. MOROS, RICARDO.
"Ricardo Acevedo Bernal". Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 1 (Bogotá,
1902).