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INDICE
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Mercedes Hurtado
de Alvarez
Natural de Popayán. Domiciliada durante largos años en Bogotá,
fue aquí en donde publicó su novela:
|Alfonso, cuadros de costumbres por la señora Mercedes H.
de Alvarez. Imprenta y estereotipia de Medardo Rivas. 1870. II y 81
páginas.
También hay artículos suyos en algunos periódicos.
Murió en Bogotá el 16 de Octubre de 1890.
Desprendemos de su novela la muestra que sigue, referente á
costumbres colombianas:
Los meses de Julio y Agosto son una de las épocas mejores en
Popayán. La atmósfera, que de ordinario es eléctrica y da al cielo
un aspecto triste y nebuloso con sus frecuentes tempestades, en
estos meses cambia completamente y se pone pura como el cristal y
de un aspecto risueño. En esta época sus habitantes Se alegran y
van á gozar de los amenos campos del Cauca en varios puntos á cuál
más bellos: el Bosque, el Infiernito, Tortugas, Puente Real, etc.
Es allí, bajo esos guayabos, en donde se danza y se canta con una
alegre música; y á la orilla del río, que se ve coronado de gente,
en un blanco mantel se sabores el sabroso chocolate con su
correspondiente acompaña- miento de bizcochos y queso. Allí se ve á
la linda
|ñapanga, de rosada patita descalza, con su
sombrerito de jipijapa, adornado con lazos de cintas, y galanteada
como la mejor señorita. Más allá está la respetable matrona con su
esposo y rodeada de sus hijos. En otra parte un grupo encantador de
jóvenes bellísimas, cubiertas las cabezas con sombreritos de paja
de Italia; otras con
|rasponcitos de ala arriscada, adornados
de flores naturales, dejando ver con cierta coquetería su linde
palmito. Otras se botan al agua y azotan con sus robustos brazos
las cristalinas ondas, dejando la cabellera flotante sobre la
espalda. En fin, todo es allí placer, gozan tánto los niños como
las mujeres, lo mismo los ricos que los pobres todo es allí
contento, todos son allí iguales. Llega la hora de retirarse, y se
dirigen alegres, cansados, á entregarse al sueño: las criadas
llevan las bateas, y en ellas los restos del banquete campestre,
ollas, botellas, platos, cubiertos, etc
En la misma novela se encuentran los des pensamientos que
siguen:
El hombre, aunque sea un malvado, ama y respeta la virtud.
El pudor en una mujer es el velo que oculta sus encantos.
Manuel José
Hurtado
|Manifestación que hace al público y al pueblo de Colombia
sobre su manejo en el empréstito de 1824. Panamá. Por José Angel
Santos. Año de 1828. 30 págs. y varios documentos.
Pedro María Ibáñez.
Nació en la hacienda de Tunjuelo, Distrito de Usme, á
inmediaciones de Bogotá, el 20 de Noviembre de 1864, del matrimonio
de don Silvestre Ibáñez Caicedo y doña Clara Tovar y Gutiérrez.
Cursó Literatura en planteles de educación dirigidos por don
domingo Martínez, don Wenceslao Montenegro y don Alejo Posse
Martínez, y Literatura y Medicina en la Universidad Nacional.
Recibió título de Doctor en Medicina en Septiembre de 1876. Al año
desempeñó el puesto de Celador
|ad honorem del barrio de
Santa Bárbara, de Bogotá; en 1879 el de Vacunador Oficial y médico
cirujano de las fuerzas nacionales que estaban en campaña en
Antioquia y en el Tolima; en 1880 aceptó el nombramiento de Adjunto
á la Legación de Colombia en Francia; en 1882 fue nombrado
Presidente de la "Junta general de las Sociedades de Bogotá,"
reunida con el fin de determinar la manera como debían celebrar las
Corporaciones representadas en ella el Centenario del Libertador, y
Miembro de número y Secretario de la Sociedad de Medicina y
Ciencias Naturales de Bogotá, hoy Academia Nacional de Medicina. En
1884 hizo parte de la Junta que organizó la celebración del
Centenario del nacimiento del General Santander, y en 1893
concurrió a primer Congreso Médico Colombiano como Representante
del Gobierno del Departamento de Cundinamarca y como Jefe de la
Comisión Ejecutiva que organizó en Colombia la representación que
debía tener la República en el Congreso Médico Pan Americano.
Ha sido colaborador de los periódicos siguientes: La Camarilla,
Diario de Cundinamarca,
|La Nueva Colombia, La Reforma, El
Movimiento, Anales de Instrucción pública, Revisia Médica, Papel
.Periódico Ilustrado, El Artesano, El Correo Nacional, El Telegrama
y Los Hechos, de Bogotá, de la Revista Científica, de Barcelona
(España), y redactó
|La Abeja en 1883-84 y,
|Las
Noticias en 1889-90. Ha publicado los siguientes folletos:
|Informe del Secretario de la Sociedad de Medicina y Ciencias
Naturales. 1885. Bogotá. Imp. de Silvestre & C.ª 17
págs. ; Informe etc (igual al anterior). 23 págs ;
|El estudio
cronológico del señor Adolfo Flórez. Rectificaciones (con la
colaboración de don Pedro A. Herrán). Tip
|La Comercial.
Bogotá. 1888. 36 págs.;
|El General don manuel A. López.
Bogotá. 1890. Tip. de Samper Matiz. 9 págs. ;
|La actualidad.
Crímenes y castigo del reo Ignacio D. Gutiérrez. Bogotá. 18 93.
Tip.
|La Luz. 16 págs.
|Ensayo biográfico de Gonzalo
Jiménez de Quesada. Bogotá. 182. Tip. de
|La Luz. 76
págs.;
|Juicio y muerte del Oidor Cortés de Meza. Bogotá.
189á. Tip. de
|Los Hechos. 8 págs.;
|Causa y ejecución da
José Raimundo Russi. Bogotá. 1894. 182 págs. Tip. de Medardo
Rivas
|Las mujeres de la Revolución de Colombia. Bogotá.
1895. Imp. de
|Los Hechos. 34 págs.;
|Causa y ejecución del
Coronel Leonardo Infante. Bogotá. 1895. Imp. de M. Rivas.
Ha publicado dos libros:
|Memorias para la historia de la
Medicina
|en Santafé de Bogotá. (1882). 202 págs., y
|Las Crónicas de Bogotá y de sus inmediaciones. El primero es
una crónica, bien curiosa y sucinta, de las gradaciones porque ha
pasado entre nosotros, en su creciente desarrollo, la ciencia de
Hipócrates; los hombres que han figurado como médicos, las
principales epidemias, enfermedades endémicas y climatéricas que se
sufren en estas alturas, y los actos de gobierno y el
establecimiento de distintos cursos en los Colegios oficiales y
particulares que han ido afectando en pro ó en contra el desarrollo
de la Medicina.
Las noticias reunidas en el volumen, en el ramo especial que
abarcando la historia, presentan un conjunto no exento de novedad,
en particular las que se refieren al tiempo de la Colonia, en que
no existían profesores médicos, sino simples curanderos, y las que
tratan del progresivo desarrollo del antiguo Hospital de San Juan
de Dios, propiamente el asiento ó lugar en donde comenzaron con
provecho los estudios científicos en este ramo, despiertan la
curiosidad del lector, y los datos referentes la vida y trabajos
científicos, publicados ó inéditos, de los principales médicos, son
interesantes.
Son bastante completas las biografías de los Doctor José Félix
Merizalde, Francisco Bayón, Antonio Vargas Reyes, Manuel Plata
Azuero, Nicolás Osorio y Liborio Zerda. Hace falta, para dar mayor
importancia histórica al libro, la pub1icación de algunos
documentos de los que han servido de baso para formar el relato ó
siquiera las citas referentes á los historiadores de donde se toman
algunas noticias. También es de notarse que las epidemia con
excepción de la viruela y del pus vacuno, su antídoto, de los que
se ocupa frecuente y minuciosamente, están tratadas más que de
paso. Apenas se consigna el nombre de la enfermedad y la fecha de
su aparición.
La concisión en el estilo y la claridad en la redacción, son
recomendables en la obra. El Doctor Ibáñez hubiera podido dar algún
interés científico á Su trabajo, formando un breve resumen ó
análisis sobre la importancia de todas las publicaciones médicas de
que da. noticia, y contrayéndose también á estudiarlas desde el
punto de vista climatérico é higiénico peculiares á nuestra
zona.
Cuanto á
|Las Crónicas de Bogotá, cabo ponderar los muchos
datos históricos que contienen, las anécdotas curiosísimas que se
han acopiado con admirable solicitud y perseverancia, y el mérito
de que puede servir como índice cronológico para el estudio de
nuestra historia. Y si, como alguien ha dicho, la Cronología es el
reloj de la historia, puede gloriarse el autor de
|Las
Crónicas da haber construído uno notable por la precisión y
regularidad con que marca el tiempo.
Ibáñez, por su marcada afición á los estudios históricos y por
los recomendables trabajos que de este género lleva ya publicados,
merece figurar entre los hombres estudiosos que se dedican á honrar
la Patria.
Manuel
Ibáñez
|Nuevas observaciones sobre la Administración del General José
H. López en la Nueva Granada. 42 págs. (Su autor, Manuel
Ibáñez; folleto impreso en Lima en 1853),
Antonio José de
Irisarri
Estadista y escritor de Guatemala. Nació en Santiago de los
Caballeros de Guatemala el 7 de Febrero d 1786. Redactó en Pasto
|El Respondón; en Bogotá, Nosotros, Orden y Libertad y El
Cristiano Errante (1846, 1847). Publicó una
|Breve noticia de
la vida del Ilustrísimo señor Arzobispo de Bogotá, Doctor don
Manuel José Mosquera Figueroa y Arboleda. Nueva York. 1854, y la
|Historia crítica del asesinato del gran Mariscal de
Ayacucho.
Murió en Nueva York en 1868.
Jorge
Isaacs
|María ha sido el libro más popular en Colombia, y aun
pudiéramos decir que en Hispano--América. Jorge Isaacs, el
afortunado de este admirable idilio, tuvo, en vida, la satisfacción
de saber que de un extremo á otro del nuevo Continente su nombre
volaba en alas de la fama. Dichoso poder el del genio, que avasalla
las voluntades y deslumbra con los resplandores de su gloria.
Antes que como novelista, Jorge Isaacs se dio á conocer como
poeta. Ya en otras ocasiones so ha referido el modo como hizo su
|debut. Isaacs acababa de llegar á la capital, procedente del
Valle del Cauca, en donde se ocupaba en negocios de comercio, muy
distante de suponer que podía alcanzar, de improviso, el laurel de
poeta. Ocurriósele referir á don José María Vergara y V., el más
benévolo y animoso de aquellos espirituales contertulios de los
celebrados
|Mosaicos (voladas literarias), que traía consigo
un cuaderno de versos, y luégo al punto aquél le propuso que les
diese lectura en una de las próximas reuniones. La noche del
estreno ocupaban sus puestos en aquella asamblea: José María
Samper, Ezequiel Uricoechea, R. Carrasquilla, Galindo, Próspero
Pereira G., Diego Fallon, Quijano Otero, Rafael Samper, Teodoro
Valenzuela, Ricardo Becerra, Camacho Roldan, Manuel Pombo,
Marroquín y Vergara.
Parece que al comenzar la lectura, Teodoro Valenzuela no se
mostró muy dispuesto á oírla con toda atención; colocó su silla un
tanto retirada del grupo principal, y se entretuvo en hojear un
abultado diccionario que tenía á su alcance. Lo aplausos no
tardaron en dejarse oír, y el mismo Doctor Valenzuela, dejando su
actitud indiferente, pidió al autor repetición de algunas
estrofas, y parece que también él mismo, terminada la lectura,
propuso á los concurrentes que aquel libro de versos se imprimiese
por cuenta del Mosaico, idea aceptada unánimemente, y que es
primero y único caso de tal naturaleza que nos ofrece la historia
de las letras colombianas. Esto pasaba en 1863. Cuatro años más
tarde, Isaacs, que había trabajado con tesón, y puesto, como
Vulgarmente se dice, sus cinco sentidos en una nueva obra, daba a
público la primera edición de su sentimental
|María, que
había de abrirle de par en par las puertas de la gloria. Así como
en la historia del arte musical las obras de los maestros italianos
antiguos sobresalen por la melodía, y lo pasajes sentimentales de
sus obras se fijan con fuerza indeleble en nuestra memoria, de la
propia manera en las bellas letras, las obras que han brotado al
calor de un noble y elevado sentimiento, logran conmovernos más
hondamente, y para poder apreciar las bellezas que contienen, no se
necesita de estudios ni de previos conocimientos; basta tener
corazón. para sentirlas. Así en
|María los lectores son
conducidos por la mano cariñosa del poeta á la contemplación de un
íntimo drama que conmueve de modo singular.
La primera edición ilustrada de esta novela apareció en
Barcelona en 1882, con prólogo de C. de la K., iniciales que deben
de ocultar el nombre de un escritor experto, á juzgar por los
atinados conceptos que allí trazó su pluma:
|María, dice C. de la K., es para el lector su propio
recuerdo, es la novela universal ó el idilio de la primera
juventud, de que todos hemos sido actores una vez sola, y que
conservamos con plácida melancolía en el rincón más reservado de
nuestra memoria.......
Podrá reprocharse quizá á esta novela sobrada repetición en las
descripciones; la inutilidad de algún episodio no cortado á la
moda, el de Feliciana ó Nay, por ejemplo; y una como igualdad de
tono en el conjunto. Mas no puede negarse al poeta de Bogotá la
magistral sencillez con que conduce el argumento á un delicado
desenlace, y la verdad y el vivo colorido de las escenas campestres
y del diálogo, cuyas frases toma del lenguaje vulgar en el país,
sin dejar de ser distinguido en el de su obra. Sobre todo
descuellan las escenas amorosas entre María y Efraim: todas ellas
parecen d´ aprés nature. Bien se conoce que el señor Isaacs guarda
en la memoria una imagen tan agradable y no tan literalmente ideal
como
|María......
Si tuviéramos aquí, como existen en España, literaturas
regionales, esta novela sería una bellísima muestra de la
fecundante y lozana naturaleza del Cauca, trasladada con vigor y
delectación suprema al lienzo de un artista, y las figuras del
poema de Isaacs, tipos verdaderos del hermoso Valle, que,
moviéndose con gran libertad, dan vida á una original é
imperecedera creación.
El amor á la naturaleza, que tánto subyuga á los poetas, es el
sentimiento más fuertemente expresado en esas páginas apasionadas y
ardientes; y por procedimiento que pudiéramos calificar de muy
modernista, no es la nota romántica la que domina, á fin de
producir en el ánimo del lector una suprema é inolvidable emoción
sentimental: es más bien una consecuente armonía de notas, como ha
dicho muy bien el prologuista español C. de K., pero vigorosa y
fielmente ex- presada, que, con ritmos lánguidos unas veces, otras
rápidos pero incisivos, va marcando una cadencia inolvidable, que
los espíritus impresionables y nerviosos interpretan como
pulsaciones de sus mismas arterias, como trasunto de sus mismas
emociones.
|María surge siempre como envuelta en velo de delicada
transparencia; sus suaves y hermosos contornos nos atraen con
irresistible emoción ; pero cuando ya os creemos bien cerca de esa
bella aparición y pensamos en contemplarla con ávidos ojos, la
silueta de la púdica Virgen caucana se esfuma en dorada lontananza.
Sus frases son sólo tiernísimos suspiros; sus palabras, flébiles
acentos, que en vez de expresar el lenguaje humano, modulan sonidos
que interpretan con pasión las almas de quince años. Hé ahí el
secreto del éxito mayor del poeta: no humanizar por entero la
figura de la heroína; dejarla mitad ángel y mitad mujer.
Muchos admiradores de
|María han querido buscar en las
literaturas extranjeras obras que puedan compararse con ésta, ya
por su forma tersa y tiernamente poética, ó por el asunto,
esencialmente romántico.
|Graciela y Rafael, de Lamartine, Pablo y Virginia, de
Bernardino de Saint Pierre, Espírita, de Teófilo Gauthier, La novia
de Lammermoor, de Walter. Scott, Una Historia Holandesa, de Madame
Abouville, Mireya, de F. Mistral, Atala, de Chateaubriand,
recuerdan ciertamente, por el triste desenlace de amores
desgraciados, el conmovedor final de
|María. Para que los
lectores que no conocen la novela puedan tener alguna idea del
asunto, trascribiremos parte del juicio crítico que de ella hizo,
cuando apareció, José María Vergara y V, quien desde entonces la
calificó tan diestramente, que nada hay que. añadir á sus
observaciones. Estas son sus palabras:
En
|María figuran el padre y la madre, des hijos: Emma
(personaje de comparsa en el cuadro) y Efraím, joven que vuelve de
Bogotá á la casa paterna, y se enamora de María, huérfana, criada
por sus tíos, los padres de Efraím. Hay un niño hermano de ésta,
personaje innecesario para el inventor, y del cual saca mucho
partido el narrador, haciéndele asistir á los castos y ardorosos
diálogos de los des amantes, como un garante de la pureza de
aquellos amores. El niño Juan representa el papel del ángel de la
antorcha en la Huida de Egipto de Vásquez: su antorcha sirve
solamente para iluminar el rostro de la Virgen. Hay criados,
colonos, vecinos que se visitan, y un perro viejo llamado
|Mayo; cacerías, pasiones, deudas, trabajos, pesares,
esperanzas intriga, personajes secundarios útiles; hay, en fin,
todo lo que se encuentra en una casa. María y Efraím no son das
niños en una isla desierta, como Pablo y Virginia, ni dos jóvenes
solos en el desierto, como Chactas y Atala; María y Efraím son dos
jóvenes vestidos con telas europeas, que vivieron en una hacienda
del Cauca, se amaron, se fue él y.. . ¿ para qué decir el fin de la
novela Es la prosa de la vida vista con el lente de la poesia; es
la naturaleza y la sociedad traducidas por un castizo y hábil
traductor.
|María es un idilio, un canto del hogar; una
crónica casera, un conjunto de escenas dichosas y tristes,
hábilmente descritas.
El mejor carácter, el más sostenido, es el de María, la
protagonista, y después de ella siguen, por su orden de mérito, el
del padre y el de Efraím. Los de la madre, Emma y el niño son los
de una madre, una joven y un niño; quiero decir, que no tienen nada
de particular ni de irregular : son las medianías del hogar.
Entre los caracteres externos ó extraños la acción, el mejor de
todos es el de Salomé, que está admirablemente descrito; el
segunde, el del boga del Dagua, y el tercero el de los colonos
antioqueños. El pícaro y enamorado amante que hace rabiar á Salomé,
se conoce donde se le vuelva encontrar; y si uno fuera á la choza
de José, podría decir: aquella vaca es la Mariposa y aquel majadero
es Lucas. Si uno va al Cauca y se cruza con un hacendado petimetre,
de labios rosados y patillas peinadas, seguido de otro viajero de
zamarros de chivo y cara de gaznápiro, puede saludarlos-Adiós,
señor don Carlos! adiós, señor don Emigdio¡ No hay cómo confundir á
Tránsito con Salomé ó Lucía, ni al
|insultoso amante de la
segunda con el marido de la primera.... Tal es, en extracto, la
preciosa novela que mencionamos
|
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1
.
Debemos añadir que en los diálogos, por lo general muy cortades,
el autor quiso pintar, según se nos ha informado, lo más fielmente
posible, la manera especial de hablar del Valle del Cauca. El
episodio de Nay intercalado para amenizar el conjunto y dar interés
á la acción, puede considerarse poco interesante ; bien pude
suprimir. se, sin que la obra perdiera nada de su primitiva
frescura y espontaneidad.
Los siguientes pensamientos figuran en la novela:
Las grandes bellezas de la creación no pueden á un tiempo ser
vistas y cantadas: es necesario que vuelvan á el alma empalidecidas
por la memoria infiel.
La naturaleza es la más amorosa de las madres cuando el dolor se
ha adueñado de nuestra alma; y si la felicidad nos acaricia, ella
nos sonríe.
Ciertamente que á Isaacs son aplicables las palabras que, Saint
Beuve dirigió á Bernardino de Saint Pierre, cuando dijo:
Una obra como
|Pablo y Virginia, es una felicidad en la
vida de un escritor, de tal manera que todos, por muy grandes que
sean, deben envidiársela y él queda dispensado de envidiar nada á
los otros.
El ardoroso temperamento del autor de María, que él imaginaba
dependía de la parte de sangre judía que corría por sus venas, y
que no era sino producto del suelo caucano, de donde lo venia
también el esplendor tropical de sus estrofas, le llevó á los
azares é inquietudes de la política.
Fue Secretario de Gobierno del Cauca, Representante al Congreso,
Cónsul de Colombia en Chile y Secretario de la Comisión científica
que en 1881 nombró el señor Ricardo Becerra, como Ministro de
Instrucción pública, para recorrer la Guajira. Isaacs nació en Cali
en 187 se educó en Bogotá, y murió en Ibagué, en donde residía con
su familia hacía más de diez años, el 17 de Abril de 1895.
Además de su novela y de la colección de sus versos, publicó lo
siguiente:
|La Revolución Radical es Antioquia. 1880. Bogotá.
Imprenta de Gaitán. 422 págs.
|Estudio sobre las Tribus indígenas del Departamento del
Magdalena
|(Anales de la Instrucción Pública, número 45).
|Saulo. Poema de Jorge Isaacs. Canto Primero. Bogotá,
Imprenta de Echeverría Ha. Librería de Rafael Chaves R. 1881. 40
págs. (Fue dedicado por su autor al General Julio A. Roca,
Presidente de la Argentina, quien hizo de él una edición de lujo en
Buenos Aires).
El fragmento que en seguida copiamos da idea del asunto del
poema:
-
- Lazos que Dios formó la ley impía?
- ¿ Podráse hacer que de tus plantas huya
- Tu sombra bajo el sol del medio día ?...
- Alzame de tu Dios a, la presencia:
- Dile cuánto luché..., cómo inocente
- Sobre el sepulcro de la madre mía,
- Antes único amor de mi existencia,
- Nació tu amor vehemente....
- Tal vez en mis ensueños anhelado,
- Dile que tú,... que yo fui la culpable
- Si él, piedad y clemencia,
- Otro rebelde amor ha perdonado....
- ¿ Mujer que mucho amó fue perdonable?
- Como te amo, mortal nunca fue amado!
- !Llévame al cielo; sin temor te sigo¡
|Emiliano Isaza
|Gramatica practica de la lengua
castellana, por Emiliano Isaza. Texto adoptado en la mayor
parte de los colegios de Colombia, privilegiado en los Estados
Unidos de América, en Colombia y en la República del Salvador.
Cuarta edición. Aumentada y corregida. New York. Imprenta de
Thompson y Moreau. Maiden Lane, 51 y 53. 1883. 1 vol. 284 págs. (La
edición, aumentada con el apéndice de raíces griegas y latinas,
consta de 346 págs.)
|A Viaje por Italia, publicado en el folletín de
|La
Nación (1885), en forma de carta, por Emiliano Isaza.
|Isidoro Isaza
Nació en 1825 en el distrito de
Envigado (Departamento de Antioquia), y por muchos años seguidos ha
tomado parte activa en los asuntos públicos de su
Departamento.
En 1861 fundó, en Medellín,
|El
Pendón de Justicia, periódico que duró muy poco; y algún tiempo
después fue empresario y corredactor de
|La Restauración,
hoja política redactada sucesivamente por los señores Demetrio
Viana, Néstor Castro y Remigio Martínez. También redactó por des
años seguidos
|El Oasis y El Trabajo, y en Antioquia fue
corresponsal de
|La Ilustración, de Bogotá, en donde se
publicaban sus revistas firmadas con el supuesto nombre de
Pablo.
Consagrado á la carrera decente,
compuso unas
|Lecciones sobre Ortografía, que se publicaron
en cuaderno en 1869.
|José Joaquin Isaza
|En el Campo. (Página de
recuerdes). Poema por José Joaquín Isaza. Editor, José J. Zapata A.
Medellín. Imprenta del Departamento. Director, Alejandro Hernández
y M. 1892. 15 págs.
|Ricardo Jácome
|Colección de reglas
ortográficas, obtenidas de varias gramáticas y del Diccionario
de la Academia Española, por Ricardo Jácome. Bogotá. Imprenta de
Nicolás Gómez. 1870. 71 págs.
Lorenzo M. Jara.
|Esfuerzos y lauros del
Institutor. Memoria formada de una serie de notas oficiales y
de algunas composiciones escritas por el institutor de quien dichos
documentos historian los resultados que ha alcanzado en su
profesión. Parte primera. Arreglada por Lorenzo M. Jara Rojas.
Bogotá. Imprenta de E. Ordóñez. 1881. 69 págs.
|Federico Jaramillo Córdoba
Sobrino del héroe de Ayacucho.
Nació en Medellín el 10 de Marzo de 1835, y redactó los periódicos
|La Escuela Republicana, El Iris, El Artista y el Estudio.
Publicó una
|Biografía del esclarecido General de División José
María Córdoba. Bogotá. Imprenta de Echeverría Hermanos. 1876.
52 págs. (Su autor, Federico Jaramillo Córdoba).
|Enrique Jaramillo P
|El señor Destremaux (novela
psicológica por Jean Richepin). Traducida por Enrique Jaramillo
Portocarrero. Publicada en el tomo VI. de los folletines de
|El
Correo Nacional. 1891.
|Nepomuceno Jiménez Acevedo
|Discurso que para el acto
2.° de oposiciones á la canonjía Leo- toral de la Iglesia
Metropolitana de Santafé de Bogotá, compuso el opositor Presbítero
Nepomuceno Jiménez Acevedo, domiciliario de la Arquidiócesis,
Doctor en Jurisprudencia y en S. Teología. Impronta de Espinosa.
1857. 23 págs.
|Francisco Jiménez Samudio
Su nombre es conocidísimo en
Bogotá, como el de un sacerdote modelo, de magnánimo corazón, que
goza con la práctica del bien y que huye siempre del engreimiento y
de la ostentación á que tan fácilmente se dejan llevar los que, en
cualquier jerarquía social, alcanzan algún prestigio ó puesto
señalado. Varias veces ha rehusado ocupar una silla en el coro de
la Iglesia Metropolitana. Nació en Bogotá el 29 de Noviembre de
1817 y recibió las órdenes sacerdotales el 21 de Noviembre de 18á5,
de manos del muy recordado Arzobispo don Manuel José Mosquera. Un
año después de ordenado sirvió el empleo de Coadjutor del curato de
Ortega, y más tarde desempeñé los curatos de Anolaima, Quipile,
Pachavita, Saboyá, Choachí y Chaguaní. En Bogotá ha servido, en
diversas temporadas, el empleo de Cepellón de las monjas de Santa
Inés y también de San Juan de Dios. Fue cura de la parroquia de
Guaduas (de 1881 á 1883), y allí tuvo ocasión de intervenir
noblemente en disturbios políticos tan frecuentes en nuestras
poblaciones pequeñas, logrando dejar por esto, y por sus servicios
como cura de almas, grato é imborrable recuerde. De la iglesia de
las Cruces fue por varios años Capellán y Patrono.
Durante los cincuenta años de vida
sacerdotal que lleva el Doctor Jiménez, su espíritu abnegado, capaz
del heroico sacrificio, ha buscado siempre ocasión de ayudar á sus
semejantes, el medio de consolarlos en sus miserias, llevándoles
muchas veces a lecho del dolor no sólo las amigables y dulces
palabras de Jesucristo, sino recursos para el cuerpo. En las
sangrientas jornadas del 4 de Diciembre de 1854, en las afueras de
Bogotá, en Subachoque en 1860, y el 18 de Julio en la plazuela de
San Diego, expuso valerosamente su vida basta derramar su sangre
por acudir á prestar los auxilios religiosos á los que habían caído
heridos. Su comportamiento en aquellas tres memorables fechas de
nuestra historia le conquistó generales simpatías. La ciudad de
Bogotá le vio acudir la noche del incendio del 7 de Diciembre de
1889, ya anciano y achacoso como está, á sofocar la destrucción del
voraz elemento. En esa noche dio pruebas del arrojo y abnegación
con que se ha exhibido en muchas otras ocasiones.
Pero no es solamente con su
ejemplo como el Doctor Jiménez lleva á los ánimos el íntimo
convencimiento de lo que vale y puede la Religión Católica; es
también por medio de su palabra, fervorosa en grade sumo, expresiva
y llena de mística unción.
Amante como pocos de cultivar su
inteligencia con la lectura, ha reunido una biblioteca de libros
muy escogidos, que le procura momentos de plácida delectación.
Fuera de varias oraciones y hojas sueltas que ha publicado, hay
escritos suyos en
|El Catolicismo, El Álbum Literario, La
Ilustración y El Correo Nacional, y en folleto aparecieron los
siguientes:
|Vía Sacra ó meditación para visitar las estaciones
de las Cruces. Bogotá. Imprenta á cargo de Ricardo Ordóñez. 32
págs.;
|Visita en obsequio de la Santísima Virgen en su
advocación de Lourdes. Bogotá. Imprenta de La Unión. 1881. 21
págs.;
|Oración por las necesidades presentes y Ejercicio al
Señor del Despojo, publicado en 1861.
|M. La Rota
|Ligeras indicaciones de interés
público, presentadas al ciudadano General José María Obando,
como Presidente futuro de la República; programas que pudiera
adoptar en su conducta administrativa; rápida reseña de la
situación de Nueva Granada desde 1830 hasta 1845. Autor de este
opúsculo político, M. La Rota, Senador de la República, electo por
la provincia de Tunja. Bogotá. Imprenta de F. Torres Amaya, por O.
López. 1853. 56 págs.
|Rafael Lasso de la Vega.
Nació en Santiago de Veraguas
(Departamento de Panamá).
En 1794 fue cura de Funza,
Canónigo Doctoral en 1804. Murió en Quito en 1831. Escribió los
siguientes folletos:
|Trabajos del Obispo de Mérida en Maracaibo en su venida al
segundo Congreso Legislativo. 1824. (5 folletos').
|Discurso
contra el tolerantismo que se ha querido introducir en Colombia. Tu
prójimo: á quienquiera que sea el editor de la Gaceta. Voto del
Obispo de Mérida en la cuestión de enajenación de bienes de las
cofradías. Mis sen ti- mientes (5 cuadernos). Congratulación del
Obispo de Mérida d la Iglesia de Colombia. Conducta del Obispo de
Mérida después de la transformación de Maracaibo. Protesta del
Obispo de Mérida, etc etc., y varios sermones predicados en
distintas épocas.
|Mercedes Lastra de M
Institutora, natural de Bogotá. Es
suyo el tratado:
Estudios para la Escuela Normal.
|Costura y Modistería.
Bogotá. Imprenta de Gaitán. 1883. 62 págs. (Por la señora Mercedes
Lastra de .M., profesora de la materia en la Escuela Normal).
Simón de Lavalle.
|Geografía universal y Uso de
los globos, por Simón de Lavalle. Cartagena. Imprenta de
Francisco de B. Ruiz. 1844. 147 págs.
|Conocimientos de las partes del
discurso y de sus principales accidentes, por Simón de Lavalle
y Juan U. Pombo. Quinta edición. París. 1869.
Henrique R Lemly.
|Táctica de Infantería. Para
una y para des filas, adaptada á la topografía americana y á los
rifles dé última invención, por Emary Upton, Mayor General del
Ejército de los Estados Unidos de América. Traducida y arreglada á
las necesidades del Ejército de Colombia, por Henrique R. Lemly,
Oficial del Ejército de los Estados Unidos de América, Coronel del
Ejército y Comandante de Cadetes de la Escuela Militar de Colombia,
y Alejandro B. Ruiz, Coronel del Ejército de Colombia y Secretario
de la Escuela Militar. Ilustrada con 128 grabados en madera, por
Jorge Crane. Bogotá. 1883. Imprenta de
|La Luz, 496 págs. y
XVI.
Aquilino
León
Nació á fines de 1839 en Popayán. Ejerce en dicha ciudad su
profesión de abogado, y allí ha redactado
|La Soberanía
(1868),
|El Pueblo (1870), y ha sido colaborador de los
siguientes:
|La Unión,
|El Semanario, El Cauca,
|La
Escuela Liberal y
|El Republicano.
Obtuvo en el concurso literario celebrado el 20 de Julio de
1821, en unión del señor Leonidas Soarpetta, el premio ofrecido á
un escrito sobre la misión de la prensa en Colombia, y mención
honrosa é impresión oficial de otro estudio sobre nuestra historia
constitucional. Su drama histórico
|Los bordes del Sepulcro,
impreso en Popayán en 1867, ha sido representado con éxito en
varias poblaciones del Valle del Cauca.
En la revolución de 1860 combatió en las filas liberales y ha
servido los empleos de Administrador de Aduana, Diputado á la
Asamblea del Cauca, Representante y Senador.
La segunda obra dramática que escribió lleva este título:
|La Policía de París, drama en cinco actos, en prosa, por
Aquilino León. 1882. Bogotá. Imprenta y Librería de Torres Amaya.
73 págs. (Precedido de dos juicios críticos: escrito el primero por
J. David Guarín; el segundo, por Venancio G. Manrique ó Isidoro
Laverde Amaya).
El último ensayo dramático que ha publicado lleva el siguiente
título:
|Martirio y Redención. Cuadro dramático alegórico, en
verso, por Aquilino León. Popayán. 1890. Imprenta de J. Clímaco
Rivera. 30 págs.
Adolfo León
Gómez
Joven abogado. Natural de Bogotá. Redactó, en unión de su
hermano Ernesto,
|El Bogotano, periódico literario, publicado
de 20 de Enero de 1882 á 25 de Septiembre del mismo año.
Es autor de las siguientes obras dramáticas:
|La Política exaltada ó burla á las exageraciones de
partido en la guerra de 1876. Comedia en dos actos y en verso,
presentada á la Sociedad instuctiva, por A.L.G. (Adolfo León
Gómez). Bogotá. Imprenta de F. Torres Amaya. 1877. 19 págs.
|La Comedia política. Juguete cómico en un acto. En prosa
y verso, por Adolfo León Gómez. (De
|El Bogotano). Bogotá.
Imprenta de
|La Luz, 1882. 26 págs.
|Globos ilustrados. Comedia en un acto y en verso, por
Adolfo León Gómez. (De
|El Bogotano). Bogotá. 1882. Imprenta
de Gaitán. 31 págs.
|El Soldado. Drama histórico en tres actos y en verso, por
Adolfo León Gómez. 1892. Bogotá. Imprenta de Torres Amaya, Calle
Nueva de Florián, números 364 y 366. 79 págs.
|El libro del porvenir, especie de oráculo, folleto.
Ernesto León
Gómez
Natural de Bogotá. Murió en Chocontá el 2 de Abril de 1892.
Publicó, en unión de su hermano Adolfo, una colección de
|Poesías. Casa editorial de M. Rivas & C.ª 1890. IV,
267 págs.; y los siguentes folletos:
|Diálogos historiales. Imprenta de Medardo Rivas.
|Como en un sueño. Imprenta de
|La Luz.
Juan Félix de
León
Nació en Cartagena el 26 de Octubre de 1835.
Recibió su grado de Doctor en Derecho en Julio de 1852.
Ha desempeñado los siguientes destinos públicos: Secretario de
la Cámara de Representantes, Administrador de Hacienda nacional en
Cúcuta, Secretario de la Dirección general de Instrucción Pública y
en la Universidad, Profesor de Derecho constitucional, Ciencia y
Derecho administrativo.
En Cúcuta redactó
|La Empresa durante nueve meses del año
de 1867, y en Bogotá ha escrito en
|La Opinión,
|Diario de
Cundinamarca y
|La Ilustración.
Es autor de dos obras:
|Lecciones de Ciencia
constitucional. Bogotá. Imprenta de Medardo Rivas. 1877.
|La
Constitución de los Estados Unidos de Colombia, según lecciones
orales de Derecho constitucional, dictadas en la Universidad
Nacional. Bogotá. 1878. Imprenta de Medardo Rivas.
|Indalecio Liévano.
Nació en el distrito del Carmen de Apicalá (pueblo pequeño del
Departamento del Tolima) el 21 de Mayo de 1835.
Se ha consagrado especialmente á los estudios de Matemáticas,
Ingeniería y Astronomía.
Ha sido profesor de Matemáticas en el Colegio Militar y en el de
San Bartolomé, Director del Observatorio astronómico de Bogota y
Vicepresidente de la Sociedad de ingenieros de Colombia.
Hay escritos de su pluma
|El Cundinamarqués,
|El
Tiempo,
|El Porvenir,
|La Caridad,
|El
Nacional,
|El Liberal y
|La Ley, todos de Bogota; y
es autor de las obras que siguen:
|Investigaciones científicas. 1871.
|Tratado de Álgebra. 1875.
|Tratado elemental de Aritmética, por Indalecio Liévano,
profesor de Matemáticas. 1856. Bogotá. Imprenta de Echeverría
Hermanos. 153 págs. 2.ª edición. 1892.
|Instrucción popular sobre Meteorología agrícola, y
especialmente sobre el añil y el café, por Indalecio Liévano,
Ingeniero civil. Publicación del
|Diario Oficial. Bogotá.
Imprenta de
|La Nación. 1868. 18 págs.
|Apéndice á las investigaciones científicas, publicadas en
1871 por Indalecio Liévano, Ingeniero, antiguo catedrático de
Matemáticas en el Colegio de San Bartolomé y en el Colegio Militar,
ex-Director del Observatorio astronómico de Bogotá, y antiguo
Director del Cuerpo de ingenieros nacionales, actual Vicepresidente
de la Sociedad de ingenieros de Colombia. Bogotá. Imprenta de
Medardo Rivas. 1875. 40 págs.
|Exploraciones y estudios de las mejores líneas para construir
camino carretero y ferrocarril de Bogotá al río Magdalena, por
Indalecio Liévano, autor del trazo del ferrocarril de Girardot por
Tequendama, y actual empresario y director del camino al bajo
Magdalena por la línea de Poncet. Bogotá. Imprenta de vapor de
Zalamea Hermanos. 1885. 85 págs. (Con un mapa de los trazos).
Sobre la tan debatida cuestión del ferrocarril de Bogotá al río
Magdalena, ha publicado algunos folletos, y también unas
observaciones meteorológicas en
|El Nacional.
José Joaquín
Liévano
|Lecciones orales de Contabilidad. Dictadas en el
Instituto Federal, por José Joaquín Liévano. Bogotá. Imprenta de
|La Luz. 46 págs.
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Contiene ciento
noventa y dos provincialismos del Cauca.
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