Guía temática de política
RÉGIMEN TOTALITARIO
El termino “totalitarianismo” tomo popularidad en la
década de los cincuenta cuando Hannah Arendt lo usó para referirse
al fenómeno político que entonces ocurría en ciertos países. En
efecto, se le llama totalitario a todo régimen político en el que
la vida cotidiana de sus ciudadanos es totalmente controlada por la
autoridad única y exclusiva de un partido político. Es la forma más
drástica de control estatal, y va mucho mas allá de los mecanismos
de control implementados por dictaduras, gobiernos militares, y
gobiernos autoritarios.
Los factores que caracterizan a un Régimen Totalitario son los
siguientes:
1. La existencia de una ideología oficial que es vista como
incontrovertible.
2. Un solo partido político dirige a la nación.
3. Este partido político cuenta con la membresía del 15% de la
población civil.
4. La estructura gubernamental es establecida por el partido.
5. La existencia de un grupo armado o policía secreta leal a los
intereses del partido.
6. Medios de comunicación altamente restringidos cuyo propósito
principal es indoctrinar a la población civil.
7. Estado tiene el monopolio sobre el poder de coerción.
8. La economía nacional es controlada y dirigida por el
partido.
Teniendo en cuenta estos puntos clave, es posible identificar dos
ejemplos claros de lo que constituye un régimen totalitario:
Alemania durante el reino del Nazismo, Y la Unión Soviética durante
el reino Estalinista. En ambos casos, un solo partido político
dominó imponiendo su ideología política y excluyendo cualquier
otra. Tanto Alemania Nazi como la Unión Soviética Estalinista
contaban con una maquinaria política gigante conformada por
simpatizantes de todo tipo, desde ciudadanos comunes a miembros de
la policía secreta y miembros de la comunidad científica. La
ideología oficial era impartida por todos los medios, y la
población crecía para ser indoctrinada. La lealtad al partido se
mantenía por medio de la coerción ejercida por la policía secreta:
la Gestapo en Alemania y la KGB en la Unión Soviética. Finalmente,
ambas ideologías mantenían un control total sobre la organización
social y económica del país. Los Nazis impusieron el concepto del
corporativismo, el cual consistía en la división vertical del orden
social, de tal manera que en vez de existir clases sociales,
existían tipos sociales: agricultores con agricultores, empresarios
con empresarios, y así sucesivamente. Igualmente, los Bolcheviques
abolieron las clases sociales e intentaron imponer un orden social
homogéneo.
Basado en estos dos ejemplos, resulta claro que el fenómeno del
totalitarianismo se puede dar bajo gobiernos de ideología de
izquierda tanto como de derecha. En adición, aunque la adopción de
un modelo totalitario es el resultado de un cambio revolucionario,
este no es necesariamente impuesto como resultado de una
revolución. El caso de Alemania, en el que los Nazis llegaron al
poder por medios democráticos, demuestra claramente esta
aserción.
Además de estos dos casos ejemplares, el totalitarianismo se ha
manifestado también en otros casos, tales como el régimen de
Mussolini en Italia, el cual era descrito por el mismo Mussolini
como Totalitario, el régimen de Saddam Hussein en Irak, el régimen
de Mao en China y el régimen de Kim Il-Sung en Corea del Norte.
|Bibliografía:
Juan Linz
|.
|Totalitarian and Authoritarian Regimes;
Lynne Rienner Publishers; (Septiembre 2000)
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