Población
Es el número de individuos de una especie que habitan un
territorio determinado. Algunas poblaciones regulan el equilibrio a
través de las migraciones. Generalmente ninguna población alcanza
el nivel máximo de crecimiento poblacional. El máximo nivel de
crecimiento poblacional permitido por los sistemas de reproducción
de cada especie es el potencial biótico, el cual nunca es
alcanzado.
El aumento o disminución del número de individuos de una
población es el Crecimiento poblacional. Las poblaciones tienen una
tasa de nacimiento (número de crías producido por unidad de
población y tiempo), una tasa de mortalidad (número de muertes por
unidad de tiempo) y una tasa de crecimiento.
En condiciones naturales, existen múltiples factores que limitan
el crecimiento, permitiendo que las poblaciones se mantengan
estables. A medida que crece una población, aumenta la competencia
entre los individuos que la integran por que los recursos son
limitados.
Un concepto importante dentro de la población es el de densidad,
que se refiere al número de individuos por unidad de área. En toda
población existe un equilibrio en el cual los depredadores son
determinantes. A mayor densidad de población, mayor será la
mortalidad ocasionada por los depredadores. En los ecosistemas más
biodiversos hay mayor alternativa de presas, lo cual le da
estabilidad al ecosistema.
Uno de los fenómenos más asombrosos del ecosistema es lo que se
llama homeostasis de las poblaciones. Este término hace referencia
a la conservación de innumerables factores que constituyen lo que
se conoce como el medio interno de los organismos.
En Ecología, la homeostasis se refiere a que las poblaciones
tienden a autorregularse, a permanecer más o menos constantes, pero
solo si el ecosistema en que viven está en equilibrio. Este
equilibrio se puede romper en los casos en que se introducen nuevas
especies al sistema.