Contaminación
Fenómeno causado por las actividades humanas en el cual los
componentes del ecosistema se ven alterados, y los factores
ambientales deteriorados. Es un impacto negativo para el ambiente,
el cual deteriora nuestra calidad de vida y la de los organismos
presentes en el medio.
Los contaminantes o agentes tóxicos o infecciosos entorpecen o
perjudican la vida, la salud y el bienestar del hombre, la fauna y
la flora; degradan la calidad del ambiente y en general, el
equilibrio ecológico y los bienes particulares y públicos
La contaminación en términos científicos es la impregnación del
aire, el agua o el suelo con productos que afectan a la salud del
hombre, la calidad de vida o el funcionamiento natural de los
ecosistemas.
Durante los últimos años el desarrollo industrial ha ocasionado
que un gran número de sustancias se incorporen al ambiente, siendo
indudable que esta transformación del ambiente afecta la salud de
la población. Varios estudios han demostrado el efecto tóxico de
algunas de estas sustancias.
La incorporación al agua de materias extrañas, como
microorganismos, productos químicos, residuos industriales y de
otros tipos, o aguas residuales produce contaminación del recurso
hídrico. Estas materias deterioran la calidad del agua y la hacen
inútil para los usos pretendidos. Los principales contaminantes de
este recurso son las aguas residuales, materia orgánica,
agroquímicos, detergentes, petróleo, minerales inorgánicos y
compuestos químicos, sedimentos arrastrados por escorrentía,
etc.
En los lagos puede ocurrir eutrofización, que se produce cuando
el agua se enriquece de modo artificial con nutrientes, lo que
produce un crecimiento anormal de las plantas. Es posible que en
parte los fertilizantes utilizados en los cultivos sean
responsables. Ocasiona el agotamiento de oxígeno en las aguas más
profundas, el recubrimiento de la superficie por algas y
acumulación de sedimentos en el fondo.
La contaminación orgánica es en magnitud la más importante. Los
contaminantes orgánicos son descompuestos por microorganismos que
viven en el agua, los cuales los utilizan como alimento.
La contaminación de la atmósfera engloba todas aquellas
alteraciones del medio aéreo, en cuanto a sus propiedades físicas y
químicas, que se producen como consecuencia de la intervención
directa o indirecta del hombre.
La contaminación atmosférica se debe principalmente al exceso de
circulación rodada y provocada sobre todo por la quema de
combustibles fósiles, en especial gasolina y gasoil. Los
contaminantes producidos por automotores son el monóxido de
carbono, dióxido de carbono, los óxidos de nitrógeno, los
compuestos orgánicos volátiles y las macropartículas. También hay
compuestos de plomo y una cantidad menor de dióxido de azufre y de
sulfuro de hidrógeno.
El monóxido de carbono es venenoso. A dosis reducidas produce
dolores de cabeza, mareos, disminución de la concentración y del
rendimiento. Los óxidos de nitrógeno y azufre tienen graves efectos
sobre las personas que padecen asma bronquial, cuyos ataques
empeoran cuanto mayor es la contaminación, pues además estas
sustancias irritan las vías respiratorias, si bien aún no hay una
explicación médica precisa.
La contaminación atmosférica también puede ser producida por
residuos o productos secundarios gaseosos, sólidos o líquidos, que
pueden poner en peligro la salud del hombre y la salud y bienestar
de las plantas y animales, atacar a distintos materiales, reducir
la visibilidad o producir olores desagradables. La combustión de
carbón, petróleo y gasolina es el origen de buena parte de los
contaminantes atmosféricos.
El creciente consumo de carbón y petróleo desde finales de la
década de 1940 ha llevado a concentraciones cada vez mayores de
dióxido de carbono. El efecto invernadero resultante, que permite
la entrada de la energía solar, pero reduce la reemisión de rayos
infrarrojos al espacio exterior, generando un calentamiento
global.
Los residuos tóxicos son contaminantes importantes y son los
materiales sólidos, líquidos o gaseosos que contienen sustancias
dañinas para el medio ambiente, para el ser humano y para los
recursos naturales. Los principales componentes que dan a los
residuos su carácter peligroso son: metales pesados, cianuros,
dibenzo-p-dioxinas, biocidas y productos fitosanitarios, éteres,
amianto, hidrocarburos aromáticos policíclicos, fósforo y sus
derivados, y compuestos inorgánicos del flúor.
La contaminación industrial es la emisión de sustancias nocivas,
tóxicas o peligrosas, directa o indirectamente de las instalaciones
o procesos industriales al medio natural. Estas emisiones pueden
ser: Emisiones a la atmósfera, vertidos a las redes públicas de
saneamiento, vertidos directos al suelo o a cauces de aguas
superficiales, almacenamientos o disposición de residuos
industriales y ruidos en el entorno.