Capa de Ozono
EL ozono (O3) es un gas que se encuentra en la atmósfera
terrestre. Se concentra en una estrecha franja de la estratosfera,
entre los 20 y 40 kilómetros de altura, formando la llamada capa de
ozono. Esta capa protege a la tierra de los rayos ultravioleta, que
al pasar provocarían la destrucción del fitoplancton base de las
cadenas alimenticias de los océanos, debilitaría el sistema
inmunológico de los seres humanos, podría producir ceguera y
aumentar los casos de cáncer de piel.
La detección hace algunos años de una disminución del espesor de
la capa de ozono en la Antártida y en el Ártico, ha planteado la
hipótesis de una grave interferencia humana en la atmósfera, ya que
el filtro que ejerce el ozono estratosférico sobre la radiación
solar ultravioleta es esencial para el mantenimiento de la vida
sobre el planeta.
En 1974, dos científicos estadounidenses Sherwood Rowland y
Mario Molina descubrieron que los CFC (clorofluorocarbonos),
sustancias muy utilizadas en la industria, destruyen la capa de
ozono. En 1987, 40 países industrializados pactaron en Montreal la
reducción de la producción de CFC en un 50% para el año 2000.
El ozono es atacado por el cloro y otros elementos como el
metano, el bromo y el flúor. Estos se liberan de los compuestos
sintéticos que se originan en los aerosoles, frigoríficos,
acondicionadores de aire, extintores, productos de limpieza y
disolventes, así como en la fabricación de los materiales de
aislamiento térmico o de las espumas plásticas.
La disminución de la capa de ozono ésta ocasionando un
incremento de la energía que alcanza la superficie de la tierra,
con las consecuencias nocivas tanto para la especie humana como
para los animales, pudiendo llegar, sin duda, a modificar la flora
y la fauna que hoy en día conocemos.