Indiana Jones colombiano
‘África’, muestra itinerante curada por Diego Samper, que permitirá conocer en el país las fotografías de Héctor Acebes, desconocido aventurero y explorador de pueblos primitivos, selvas y tierras remotas, llegará a Medellín, Pereira, Manizales e Ibagué.
“.. lo que me gusta fotografiar por sobre todo son las caras de las mujeres. No todas.
Las caras bonitas, como de reinas de belleza, no me gustan. Me atraen las que tienen fuerza, carácter”.
Héctor Acebes, en entrevista para la revista Número.
Héctor Acebes tuvo claro a los 16 años lo que quería hacer de su vida cuando vio una revista Mecánica popular que traía en la portada un jeep cruzando un río, y un hipopótamo que se quería comer a los exploradores.
Este octogenario fotógrafo y cineasta tiene las más variadas historias de sus recorridos por el África, el Ecuador, el Alto Orinoco y de la segunda guerra mundial. Y sus bellas fotografías de expediciones por el África podrán ser apreciadas en las ciudades de Medellín, Pereira, Manizales e Ibagué.
Sus obras, de una cuidadosa composición y construcción de los elementos de la imagen, muestran a un maestro en el tratamiento de la luz y la sombra, y a un experto en la fina negociación con el sujeto de los ángulos más adecuados para lograr la representación deseada.
Pero lo que aleja a Acebes de sus contemporáneos que fotografiaron el continente negro es en la representación de lo africano. Sus obras capturan la esencia de las sociedades tribales que encontraba a su paso, y la empatía que establecía con la gente. A diferencia de tantos europeos y norteamericanos, sus encuentros no seguían las reglas arrogantes del colonialismo; eran más honestos, respetuosos y horizontales. Por eso, sus fotografías muestran individuos que se presentan de frente, orgullosos, altivos e inquisidores.
La aventura es la palabra clave que define su vida. De padre español y madre antioqueña, Acebes nació en Nueva York en 1921, y se educó en Madrid y en Bogotá. Durante su juventud en Colombia realizó sus primeros viajes a los llanos del Orinoco. Luego empezó sus estudios de ingeniería en MIT, Boston, mientras se dedicaba a la fotografía y la cinematografía en su tiempo libre. La Segunda Guerra Mundial interrumpió sus estudios y fue enviado al frente por cinco años. Regresó a Boston, concluyó sus estudios en 1947, y luego viajó a España con la intención de llevar al cine Los intereses creados de Jacinto Benavente. Pero la quiebra del productor lo dejó en el aire, lo cual aprovechó para viajar al norte de África.
En el Sahara marroquí, Héctor Acebes percibió por primera vez el pulso del continente africano y la fascinación por estas tierras. Empezó a dictar conferencias sobre sus viajes (proyecciones mudas comentadas de las filmaciones que hacía), que tuvieron una gran acogida entre el público norteamericano y le permitieron financiarlos.
Estuvo en el sur del Sahara, y llegó hasta la legendaria ciudad de Tombuktú. Viajó al Ecuador en busca de los Shuar -conocidos por reducir las cabezas de sus enemigos de guerra-. Se adentró hacia las cabeceras del río Orinoco en busca de los indígenas Yanomami, desconocidos en esa época. De estos viajes escribió Orinoco Adventure, versión novelada de sus aventuras.
Y en 1953, atravesó el África desde la costa del Atlántico a Zanzíbar, a orillas del océano Índico, en un jeep que envió desde Nueva York a Dakar (Senegal). De esta expedición solitaria surgió su colección más amplia y profunda de imágenes que, sumadas a las excelentes fotografías logradas en sus dos viajes anteriores, forman la magnífica serie africana que el público podrá ver en la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República.
Acebes realizó sus expediciones al África y a regiones aisladas del norte de Suramérica durante diez años. Más tarde, un contrato para realizar un documental industrial lo llevó a desarrollar una intensa carrera en la cinematografía, de grandes obras de ingeniería y otros trabajos de corte publicitario. Sus años de aventuras quedaron atrás y los negativos de sus viajes, cuidadosamente archivados, relegados por décadas a un rincón de su casa en Bogotá, en donde vive actualmente.
Hoy en día, su obra es admirada, exhibida y coleccionada por museos y galerías de Norteamérica y Europa.
Por: Diego Samper, Curador
Fotógrafo, pintor y viajero, su trabajo ha sido publicado en numerosos libros que resaltan los valores del patrimonio cultural, arquitectónico y natural de Colombia. Ha sido fotógrafo y editor de los libros "Carnaval Caribe", "Colombia caminos del agua", "Sabanas naturales de Colombia", "Desiertos zonas áridas y semiáridas de Colombia y Llanos", "Mompox isla en el tiempo", y "Erwin Kraus el camino de la montaña".
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