Arte en Colombia, años sesenta: una modernidad erosionada

Varias exposiciones de obras originales de la Colección de Arte del Banco de la República viajarán por distintas ciudades del país. ‘Arte en Colombia, años sesenta’ es la primera

Augusto Rendón
Vanos ladridos (de la carpeta Homenaje a Uccello)
1977
Aguafuerte sobre papel, No.3/12
70 x 70 cm

En los años sesenta muchos calificaron al arte latinoamericano de ‘monstruosismo’. Válido o no, lo cierto es que la producción plástica de esta época en Colombia se preocupó, ente otras cosas, por explorar la situación desgarrada del ser humano.

La exposición Arte en Colombia, años sesenta muestra esa mirada variada y crítica del arte durante este decenio, caracterizada por el humor, la irreverencia, el sarcasmo y el cuestionamiento a los valores establecidos. La exposición está compuesta por obras de los más destacados artistas colombianos, que eran la generación de relevo en los sesenta:

Manuel Hernández (Bogotá, 1928): la obra de Hernández, uno de los mejores pintores de Colombia, considerado el decano de la pintura abstracta en Colombia, se movió en esta época dentro de la polaridad entre abstracción y figuración, algo evidente en Acrílico número 8, de 1969. Mientras artistas como Ramírez Villamizar tomaron el camino de la escultura, Hernández evolucionó desde la figuración expresionista hacia el informalismo, y desde éste hacia la abstracción, que ha sido llamada en su caso ‘abstracción lírica’. De su generación es hoy, junto con Carlos Rojas, el único pintor colombiano que se ha mantenido en la abstracción.

Juan Antonio Roda (Valencia, España, 1921 – Bogotá, 2003): Roda llegó a Colombia en 1955 y en 1961 inició su primera serie pictórica, Escoriales, de la cual hace parte la obra que se exhibe en esta muestra. Lejos del modernismo en boga en aquellos años, sus obras tienen un carácter híbrido con elementos figurativos y abstractos. Con su exposición Tumbas, de 1962, se inauguró el Museo de Arte Moderno de Bogotá, dirigido en ese entonces por Marta Traba.


Leonel Góngora
Transformaciones
1971
Técnica mixta sobre papel
75 x 57 cm

Leonel Góngora (Cartago, Valle, 1932 – Boston, Massachussets, 1999): el arte colombiano de esta época estuvo muy marcado por el sarcasmo y el interés por buscar una nueva manera de abordar la figura. Transformaciones, obra hecha por Góngora en 1971, hace parte de una exploración de técnicas mixtas sobre papel. En ellas, extraños y “monstruosos” personajes son los protagonistas de cuadros con un expresionismo figurativo en el que conviven la violencia y el erotismo.

Diego Arango (Manizales, 1942): Testimonio número 1, de Arango, es una de las obras de marcado carácter político que caracterizaron el arte colombiano de mediados de los sesenta y comienzos de los setenta. Las obras de esta generación de creadores, animada por el triunfo de la Revolución en Cuba y la recepción del pensamiento marxista en el ámbito académico, se destacaron por abordar temas relacionadas con la realidad política y por la creencia en la definición de la obra de arte como un objeto crítico y, por tanto, liberador. En sus obras, al lado de una factura plástica de alta calidad visual, la frontera entre arte y propaganda ideológica, en consecuencia, tendía a borrarse.

Beatriz González (Bucaramanga, 1938): las pinturas y dibujos de la maestra Beatriz González (como Zócalo de la tragedia, de 1983), en la época de los ochenta, parten de fotografías de prensa sobre dramas atroces y asuntos trascendentales. Ella les dio un nuevo significado, con humor y sarcasmo, para mostrar cómo esos hechos pueden ser representados con base en códigos que alteran su lectura y los trivializan. Una excusa para hablar del imaginario de la gente de provincia que no busca homologar su sentido del gusto con el de las clases dominantes.

 


Diego Arango
Testimonio núm.1 (serie A VI)
1971
Serigrafía sobre papel, No.2/20
90 x 60 cm

Bernardo Salcedo (Bogotá, 1939): el ensamblaje El viaje, de 1975, que hace parte de la exposición, nace de una crónica de prensa sobre la investigación generada por el hallazgo de un cuerpo descuartizado en una maleta de viaje. De acuerdo con el pensamiento pop que le dio un nuevo significado a la crónica y a la noticia en esos años, este importante escultor y pintor dota de un carácter estético un motivo aterrador y construye esta obra a partir de objetos diversos, metidos en una maleta y pintados de blanco.

Carlos Rojas (Facatativá, Cundinamarca, 1933 – Bogotá, 1997): a partir de la idea de repudio a cualquier creencia modernista relacionada con el purismo, Rojas trabaja collages en los sesenta y opta por un lenguaje abstracto que busca referirse a su entorno. En Limones amarillos, de 1963, un collage sobre madera, adiciona formas recortadas y objetos encontrados.

Beatriz Daza(Pamplona, Nortede Santander, 1927 – Cali, 1968): esta artista comienza su producción como ceramista. Más adelante realiza dibujos, pinturas y relieves, como Bodegón con flores, que se caracterizan por la segmentación de figuras y objetos. En su obra tiene resonancia el derrumbe de las grandes interpretaciones del mundo que estremece a Occidente en los sesenta.


Beatriz González
Naturaleza viva HI
1969
Esmalte sobre lámina de metal
98,5 x 119,5 cm

Norman Mejía (Cartagena, 1938): Mejía desgarra el espacio de sus pinturas de manera que el cuerpo humano se ve destrozado, en una alusión a la situación de fragilidad y violencia que determinan esta época en nuestro país. La reina del mundo, de 1966, es una muestra de esta expresividad del material.

Feliza Bursztyn (Bogotá, 1933 – París, 1982) la trasgresión de los límites de las artes que implicaron las obras de Bursztyn, le abrió un camino interesante a la instalación y a los nuevos medios en la producción plástica nacional. Con obras como Libélula colombiana, Bursztyn fue pionera en el ensamblaje de elementos de desecho industrial. Sus obras muestran mucho humor negro y plantean una reflexión sobre el tiempo y el movimiento, con la inclusión de motores precarios, pero reales.

 

Santiago Cárdenas (Bogotá, 1937): en 1967 este pintor, uno de los más importantes del arte colombiano del siglo XX, decidió recortar las figuras que pintaba, dando pie a la creación de obras tridimensionales con elementos reales. Con esto, vulneró los límites tradicionales de la pintura y generó una reflexión sobre la percepción, que sería una constante en su carrera. En la muestra, el público podrá ver su Retrato en amarillo, de 1968.



Juan Antonio Roda
Escorial
1961
Óleo sobre tela
60 x 125 cm

Luis Caballero (Bogotá, 1943 – 1995): finalmente, Arte en Colombia, años sesenta incluye Políptico o cámara del amor, hecha por el pintor de vanguardia Luis Caballero, en 1968. Las pinturas de Caballero en esta época advierten lo que sería el interés constante de su carrera: el trasegar entre la sexualidad y la muerte, el placer y el dolor, lo corporal y lo espiritual que habrían de hacerlo uno de los grandes dibujantes de la historia del arte colombiano, conocido por sus desnudos y rostros desdibujadosy actitudes eróticas.

 

 

 


Juan Antonio Roda
Risa 1
1972
Aguatinta y aguafuerte sobre papel, No.2/20
80 x 60 cm

Omar Rayo
Nudobilia HI
1972
Intaglio, P/A
76 x 58 cm

Santiago Cárdenas
Paraguas
1972
Carboncillo sobre papel
100 x 70 cm

 


Bernardo Salcedo
Caja elemental
1969
Ensamblaje de objetos (fríjoles)
35 x 35 x 25 cm

Bernardo Salcedo (Bogotá, 1939)
Paseo al río
1969
Ensamblaje de objetos (piedras)
100 x 70 x 25 cm

 

 

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