|
INDICE
|
|
SU OBRA
Yo he tratado de contribuir a la recuperación de la dignidad del
indio, esta dignidad que desde la llegada de los españoles se le ha
negado; en efecto, durante quinientos años ha habido una abierta
tendencia a difamar y a tratar de ignorar la experiencia milenaria
de la población autóctona de todo un continente.
GERARDO REICHEL-DOLMATOFF, 1987
Yo creo que el país debe realizar la herencia indígena y
garantizar plenamente la sobre vivencia de los actuales grupos
étnicos. Creo que el país debe estar orgulloso de ser mestizo. No
pienso que se pueda avanzar hacia el futuro sin afirmarse en el
conocimiento de la propia historia milenaria, ni pasando por alto
qué sucedió con el indio y con el negro no solo en la Conquista y
la Colonia, sino también en la República y hasta en el
presente.
GERARDO REICHEL-DOLMATOFF, 1987
|
|
|
Noanamá, río Docordó Costa Pacifica, 1960
|
Espero que mis conceptualizaciones y trabajos hayan tenido
cierta influencia más allá del círculo antropológico. Tal vez soy
demasiado optimista, pero me parece que los antropólogos de viejas
y nuevas generaciones, según su época y el cambiante papel de las
ciencias sociales, hemos contribuido a ir develando nuevas
dimensiones del Hombre Colombiano y de la nacionalidad.
También confió que nuestra labor antropológica constituye un aporte
a las propias comunidades indígenas, en su persistente esfuerzo de
lograr el respeto, en el más amplio sentido de la palabra, que les
corresponde dentro de la sociedad colombiana.
GERARDO REICHEL-DOLMATOFF, 1987
|
|
|
Juan Pablo Villafañe, Ika, Sierra Nevada de Santa Marta,
1952.
|
|
|
|
En la década de los cuarenta el Coto de Urabá era una zona
selvática y sin vías terrestres de comunicación. Llegar hasta los
Cuna de este río era toda una aventura. Cuna, río Caimán Nuevo,
Golfo de Urabá, 1 947.
|
Hablar de “indios de Colombia’, fácilmente lleva a
generalizaciones que conducen a una imagen simplista y totalmente
errónea. Hago esta advertencia al lector porque sé que la mayoría
de la gente, sobre todo muchos medios de comunicación, creen que el
elemento indígena constituye esencialmente una sola cultura,
imaginada “primitiva”. Pero al tener que reconocer que en
el país todavía existen casi medio millón de indios, representados
por unas sesenta lenguas, hay que darse cuenta de que, por un lado,
las diferentes tribus o comunidades tienen tradiciones, sistemas
culturales e idiomas diferentes, y que, por otro lado, estas muy
diversas culturas representan niveles de complejidad
socio—cultural y, además, diversas fases de
aculturación.
GERARDO REICHEL-D0LMAT0FF, 1991
|
|
|
Un encuentro en un caño. El viejo pescador Barasana pasa en
silencio. Tukano, Pirá-Paraná, Vaupés, 1968
|
|
|
|
Máma Ignacio Auiguí y su hermano Duitáme, Kogi, Sierra Nevada
de Santa Marta, 1947.
|
|