El Museo Quimbaya de Armenia, que pertenece al Banco de la República, es una de las obras arquitectónicas más valiosas con que cuenta el país. Este lugar, catalogado como bien cultural de la nación, es un importante centro cultural que contribuye al rescate, preservación, análisis y difusión del patrimonio cultural de la región.
El Museo Quimbaya siempre permanece mojado. El agua está presente en todas partes: mantiene húmedos los ladrillos, descansa en los estanques triangulares, vuelve a aparecer en fuentes y canales y baja por los patios. En el cuarto piso, el agua se detiene y desaparece. Este lugar fue diseñado por el arquitecto Rogelio Salmona, quien sobre la obra afirmó: “He querido que esta arquitectura pudiera descubrirse al recorrerla y que se descubran sus espacios y lo que contienen como se descubre la naturaleza, con sorpresa y encantamiento”.
Desde 1986, cuando el Museo Quimbaya abrió sus puertas al público, este edificio situado al frente de la glorieta Vásquez Cobo, donde está ubicada la antigua máquina del ferrocarril, se ha consolidado como un agente educador que genera procesos de información, formación, creación y recreación.
El museo cuenta con patios interiores, teatro al aire libre con capacidad para 300 personas, una sala de lectura con 4000 títulos a disposición de los visitantes, una sala múltiple donde se llevan a cabo conferencias, seminarios, talleres y conciertos, y un centro de documentación que conserva, en 2000 documentos de distinta clase, parte del devenir histórico de la región.
El legado de la cultura Quimbaya, y de las tribus de cazadores y recolectores que poblaron la región hace aproximadamente 10.000 años, está presente en las dos salas de oro y cerámica con que cuenta el museo. En estas salas se pueden apreciar la orfebrería, los ritos funerarios, los instrumentos musicales, el delicado trabajo en cerámica, etc. El Museo del Oro Quimbaya del Banco de la República ha sido objeto de los siguientes reconocimientos: Premio Nacional de Arquitectura Bienal (1986-1987), Medalla al mérito artístico y cultural del departamento del Quindío (1988), Premio a la mejor labor de promoción de lectura FUNDALECTURA (1996), Declaratoria como Bien de Interés cultural de la Nación, Ministerio de cultura (2006). |