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RAMÓN COTE BARAIBAR
Nació en Cúcuta en
1963. Ha publicado el libro Poemas para una fosa común (Madrid, Ediciones Arnaco,
1984; Bogotá, Fundación Simón y Lola Guberek, 1985). Inéditos, especialmente cedidos
para este Boletín, son los dos poemas que aparecen en la contracubierta.
PELIGROS
DE UNA CORRESPONDENCIA
Hasta donde se debe contar
una soledad
las cartas escritas en los cafés desocupados
son peligrosas, porque dejan
mala impresión en los meseros.
Por más que andemos el mismo camino
no nos dejarán de doler
las firmes aves, la tremenda ternura
de lo ajeno, lo que completa
el corazón. Por poner un ejemplo
tendría que hablar de los viejos recortes
que Gerardo pegó hace 10 años
en la pared de la portería.
No es prudente arrinconar a la soledad
contra la mañana, amenazarla con la punta
de la pluma sobre las mesas, observar
a contraluz el crecimiento de su vértebras,
mientras alguien distraído
barre la entrada, porque
se puede colar un eco, porque en ese momento
la caída de una cuchara puede ser mortal.
RAMÓN COTE BARAIBAR
ROMÁNICA
A ANTONIO COLINAS
El que ha hecho de sus
días
un capitel desesperado
busca refugio cerca del agua,
abusa de la dividida bondad de unos labios,
prolonga los sabores de septiembre.
Y ama los árboles. Se compara
con esos maestros venidos de Borgoña,
de Flandes, de Suabia,
que recorrieron el camino de Santiago
limpiando su corazón
monstruos y herejías, serpientes y vacío,
dulzura
al esculpir en la piedra todos sus temores.
Y no pide más que pájaros. Y mira a unos ojos
y no pide más que pájaros.
RAMÓN COTE BARAIBAR
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