Boletin Cultural y Bibliográfico   Número 7,  Volumen XXIII,   1986
 
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Estos son los sueños de Gorgona

VICTORIA PUERTA C.

GORGONA, con su espeso follaje y los secretos de sus aguas, sirvió de hogar al cacique Yudigua, de la tribu sidagua, cuando huía de los españoles en los convulsionados años de la conquista. Desde allí Francisco Pizarro, en 1527, pensaba en la forma como iba a conquistar el Perú. Y fue Pizarro, quien, en su afiebrada lucha por sobrevivir, encontró un enemigo mortal: las serpientes. Estas diezmaron sensiblemente su ejercito. Parece que viniendo de Panamá a conquistar al Perú, a campo unos siete meses en la isla. Pizarro creyó ver en la isla a Medusa o a una de sus hermanas, que, en la antigüedad griega, en vez de cabellos peinaban serpientes. De ahí    que la isla haya recibido el nombre de Gorgona.

IZQUIERDA
Esta es la vista del muelle al llegar a Gorgona desde el Continente.
DERECHA ARRIBA
Dibujo del mito de Gorgona hecho por un preso en una de las paredes de la oficina que ocupaban los mandos policíacos de la Isla.
FOTOGRAFÍAS: ALDO BRANDO LEÓN
MAPAS: MARCELA CASTILLO

Petroglifo que alude a la presencia indígena en la Isla, donde probablemente
se simboliza al paujil, especie de pájaro que anteriormente poblaba la Isla y
que ha desaparecido.


Expuesta a los caprichos del océano Pacífico, se alza Gorgona a tres horas de Guapi en lancha, y a diez de Buenaventura en barco, con Bazán a un costado, pueblo maderero que muchos aseguran es cuna de importantes brujos y constructores de marimbas. En la bitácora de no pocos capitanes figura Gorgona como el infierno plagado de serpientes, pero así mismo como el paraíso que en febrero y marzo se inunda de vientos y olores de frutas maduras. Por espacio de varios siglos visitaron la isla marineros casuales, piratas con un mundo de aventuras a cuestas, aficionados a la pesca y científicos en busca del eslabón perdido. Situación que se prolongó hasta el 18 de agosto de 1958, cuando se lanzó la primera propuesta para que la isla se convirtiera en el penal más seguro del país.

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Gorgonilla, es una pequeña Isla que se comunicaba con Gorgona mediante un estrecho llamado el "Paso de Tasca" que se hundió a causa del maremoto de 1980.
RECUADRO
La Armada de Colombia durante la entrega oficial de la Isla como Parque Natural el 7 de agosto de 1985.

En 1962, se aprobó la ley que convertía a Gorgona en la isla prisión que con más odio recuerda Belén Ortega 1 , por ser el lugar donde perdió la capacidad de amar, el mismo que a él —un muchacho de apenas dieciséis años— le mostró el mundo desolador del crimen y la indiferencia.

Al hablar con uno de los presos que allí se encontraban cuando se entregó la isla al Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente (Inderena), el 7 de agosto de 1985, comenzó con voz gastada su relato: "Las paredes del penal eran de vidrio. Una lluvia impertinente y continua logró finalmente agrietar las paredes. El lugar se convulsionaba bajo sus árboles de zapote. Unos hombres desesperados trataban de entrar a mi espacio. Cuando lo lograron, descubrí con su presencia que a mi lado estaba tendido un cádaver. Desperté agitado y entendí que era una pesadilla. A la mañana siguiente encontraron un compañero degollado". Después, con voz lenta y mirada extraviada, agregó: "Así eran los sueños en Gorgona".

El primer director del penal recibió un sueldo de dos mil quinientos pesos mensuales, los cuales le dieron licencia, para dirigir el destino carcelario de un puñado de hombres considerados de suma peligrosidad y le dieron la facultad de hacer construir lugares de castigo, como alambradas, cercas de diez mil voltios, cepos, paredes oscuras y alientos ahogados con el salitre del mar y el sudor.

Fueron veinticuatro años de miedo, torturantes luchas para conservar la vida, puñales que en medio de la noche se deslizaban privando de la vida al sapo, o al que cayera mal. Relaciones de amor. tortuosas, recuerdos envueltos en rabia y demenciales graffiti en que se exigía el derecho de ser, son el saldo humano de esta penitenciaría sembrada en pleno mar.

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LOCALIZACIÓN DE GORGONA Y MAPA GEOLÓGICO

Esta porción de tierra de sólo once kilómetros de largo por cinco de ancho es una de las herencias de la cordillera, que durante el terciario se extendía por unos 1.400 kilómetros desde la región del Darién hasta el occidente del Ecuador. De esta primitiva cordillera son vestigios Gorgona, la serranía del Baudó, los saltos en el Chocó y algunas serranías costeras del Ecuador. El sustrato geológico de la isla consta esencialmente de rocas de origen volcánico, sobre las cuales reposan depósitos sedimentarios plegados, del período terciario.

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Entre la gran variedad de especies, muchas aún no clasificadas, los científicos estiman que en las aguas circundantes habitan unas 250 de moluscos y 46 de gusanos marinos.

A mediados del año, cuando el polo sur entra a su máximo estado de frío, las ballenas, después de un largo recorrido, llegan a las aguas de Gorgona para alimentar sus crías y hacer, según los sueños infantiles, amistad con los delfines, moradores constantes del Pacífico. Es una aventura solitaria en la cual muchas de ellas pierden la vida. Una aventura por ese mar de mantas gigantes y tiburones que sufren el karma de la mala prensa. Un mundo que apenas se empieza a conocer en el Pacífico colombiano. Una abundante fauna marina, que hará posible el centro de estudios del Pacífico con el que seguramente soñó Darwin, cuando visitó en el siglo pasado el vecino archipiélago de Galápagos.

En la plataforma marina de Gorgona terminan su recorrido subacuático las colonias coralinas que parten del mar Rojo y, atravesando los océanos Indico y Pacífico, llegan a la isla, formando una de las bellezas de Gorgona:  sus bancos coralinos en la costa oriental, que mira al continente, los cuales se muestran especialmente vistosos en Playa Blanca. Allí la plataforma marina no enfrenta condiciones tan adversas como las de la zona de acantilados, gracias a las formaciones rocasos que la protegen y a la suavidad de los vientos. Es uno de los sitios más amables de Gorgona, dotado de aguas transparentes y de cocoteros que bordean la playa.

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Un pélicano durante la época de anidación en Gorgona.
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Las tijeretas, o fragatas, anidan únicamente en Gorgonilla.
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En la fotografía una de las muchas especies de murciélagos que habitan Gorgona.

Opuestos a la zona de corales, se encuentran los acantilados. De ellos penden, como gajos, varios de los veinticinco arroyos de agua dulce con que cuenta la isla. El mar es más revuelto, y a poco metros de los acantilados asoman las aletas de los tiburones y la sombra de animales gigantes. Esta zona se halla expuesta a los fuertes vientos del Pacífico y a la formación de taludes provocada por la constante precipitación pluvial que alcanza los seis mil milímetros anuales. No obstante la agresividad del paisaje, es uno de los parajes más bellos. Se siente la lejanía de un espacio inundado de ruidos naturales y animales solitarios. No es extraño escuchar, al caer la tarde, el canto profundo de una ballena o ver el lomo de un tiburón que llega a lanzar en las rocas su último grito de muerte.

Viniendo del continente se ve, al costado derecho, la isla de Gorgonilla. Esta porción de tierra se comunicaba con Gorgona, mediante una franja de tierra llamada el Paso de Tasca, pero a causa del terremoto de 1980 Gorgonilla se separó. Desembarcar allí es uno de los recorridos necesarios. Desde sus playas se observan miles de pájaros embebidos en el vuelo. En ese minúsculo territorio, la vegetación sobrevive al fuerte oleaje y a la escasez de agua dulce.

ADEMÁS DE LAS ROCAS...

Cuando el hombre aún usaba pieles en el cuerpo y recorría a pie sus terrenos, el bosque se encontraba en estado virgen. Ahora los cambios geológicos y humanos han dado paso a otro orden del bosque. En la isla de Gorgona, luego de la evaluación realizada por el Inderena en 1986, difícilmente cabe afirmar que estos bosques son vírgenes. El bosque maduro tiene una extensión considerable. Ocupa una superficie aproximada de mil quinientas hectáreas distribuidas hacia las partes altas. Los árboles han alcanzado su máximo desarrollo y el medio biótico es más completo. La población animal y vegetal es abundante y variada. No es raro encontrar al paso un juguetón mono cariblanco o un perezoso de tres dedos escondido entre el espeso verde y, si por falta de previsión en la caminada, la noche se traga el día, no se excluye el encuentro con murciélagos, con arañas o con una serpiente, que puede ser de las bien venenosas

En estos bosques maduros el crecimiento de los árboles no es uniforme. Se impone la fuerza del roble, el jigua o laurel, el machare, entre otros, con sus grandes alturas. Debajo de ellos crecen numerosas palmas y otros árboles como el pacora, y todavía a su sombra se encuentran cantidades infinitas de hierbas y plántulas precariamente estudiadas. Por tal sucesión de elementos vegetales de diferente altura, a estos los que se les denomina pluriestratificados. Las complejas relaciones que se establecen entre esos elementos parecen contener la explicación de que suelos tan pobres como los de Gorgona contengan una vegetación tan exuberante.

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Las ballenas a mediados del año cuando el polo sur entra a su máximo estado frío, llegan, a las aguas de Gorgona para tener y alimentar sus crías.

 

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Ardea garza reportada por primera vez en Gorgona con esta fotografía.
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Cyanerpes Cyaenus Gigas, subespecie que sólo se encuentra en la Isla.
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En la especie Cyanerpes, los machos son de color azul y las hembras son verdes.

Sorpresivamente se encontró en el bosque secundario o entresecado el pino colombiano o Podocarpus. Fue una sorpresa para el Inderena, porque esta especie, en vías de extinción, está asociada a las partes altas de la cordillera. Se perciben claros en las pendientes más fuertes, provocados por la caída de árboles mayores. Aquí la estratificación es menos evidente. Son lugares ideales para realizar observaciones sobre la dinámica de la sucesión secundaria; es decir, para estudiar cómo la naturaleza responde al bosque. En estos parajes sobresalen la mesura de los guarumos y la vaporiosidad de balsos. El bosque secundario comprende por lo menos el 30% de la superficie total. La fauna es semejante a la encontrada en el bosque maduro, pero aquí la avifauna es más rica. En tiempo del penal, talaron muchos árboles, alterando el estado inicial de los bosques. La madera se usaba como combustible o se comercializaba. También se derribaban con el fin de adecuar las tierras para la siombra de pastizales. Con la destrucción masiva de árboles, se formaron enclaves pantanosos, mal drenados y deforestados. Estos lugares sirven de hogar a una pequeña rana que requiere de tales condiciones para sobrevivir. Allí la vegetación es bastante elemental: hierbas y coquitos que crecen en zonas pantanosas. Son, además, sitios propicios para la llegada, en ciertas temporadas, del pato barraquete y de la garcita morena, en sus migraciones del continente a las islas.

Alrededor del poblado y en Pablo VI están los lodazales. Crecen principalmente leguminosas que no sobrepasan los sesenta centímetros. Los pájaros son numerosos; se ven semilleros, chamones y bandadas de un ictérido migratorio.

En los potreros abandonados existe una vegetación de matorral denso constituida por arbustos. A pesar de la amenaza de las serpientes venenosas, favorecidas por la vegetación, es un lugar especial por el gran número de colibríes que allí tienen su nido.

Los sembrados de coco se concentran especialmente en la zona oriental de la isla. El Inderena considera estas plantaciones como unidad vegetal especial, por tratarse de un cultivo permanente beneficioso. Son aproximadamente cuatro mil palmas que constituyen considerable ayuda económica para la isla. Sus frutos se venden en Guapí, población que sustenta con ellos su industria casera de cocadas. Por estas playas corren los cangrejos ermitaños apenas sienten los pasos de los lagartos o de su "amiga" lejana la boa constrictor. Además, como invitado poco grato se encuentra un roedor introducido, del cual se tienen serias quejas y del que se hablará más adelante.

 

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Ballena Jorobada frente a Gorgona. Este mamífero es fotografiado justo en el momento en que expulsa el aire.

 

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Aspecto de la laguna La Cabrera que en     la actualidad se encuentra casi totalmente sedimentada.

 

Los caracoles son abundantes en Gorgona y muchos de ellos fueron utilizados por los presos para elaborar artesanías.
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Piel de un cangrejo abandonada de la muda.

Se tenían noticias de una fauna extensa y en cierta medida cuidada. En la actualidad, con las investigaciones del Inderena, las noticias son buenas y no se descuenta que en un futuro Gorgona mostrará todas sus riquezas animales. Se informa sobre 48 especímenes de vertebrados terrestres: 17 especies de aves, 27 de anfibios y reptiles y cuatro de mamíferos. Este inventario parcial registró por primera vez para Gorgona dos especies nuevas de aves, dos de anfibios, cuatro de serpientes y dos de tortugas marinas. De Gorgona se ha hablado bastante como lugar oprobioso, pero se olvida que, gracias al cuidado de los hombres de la prisión, la isla se mantiene en condiciones excepcionales.

El cronista Pedro Cieza de León menciona la existencia, en el siglo XVI, de faisanes, pavas, gatos pintados y aves nocturnas que ahora no aparecen. Algunos integrantes de la fauna isleña se encuentran amenazados de extinción, como los ñeques o guatines y las babilas o tulisios.

Las ratas forasteras se han instalado en los cultivos de coco, y de seguir aumentando pueden convertirse en pocos años en plaga, como ya sucedió en el Caribe con San Andrés y Providencia, sobre todo si se considera que todavía no se ha estudiado hasta qué punto son dañinas para la rata espinosa y las otras especies de animales pequeños propios de la isla.

 

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Las epífitas incluyen también a alguna especie de orquídeas en Gorgona.

 

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Cardissoma crasum, una de las especies más grandes de cangrejos que se hallan en la Isla.
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Cangrejo ermitaño.

En Gorgona revisten especial importancia las zonas de pesca, que en tiempos de la prisión explotaron, no precisamente los presos, sin criterio justo. La pesca indiscriminada que realizan los barcos de Buenaventura continúa representando un peligro, aún no evaluado, para el atún, las sardinatas, el guajú y otros peces. Se sabe que la isla pertenece a la categoría de banco de pesca blanca, categoría dentro de la cual el Pacífico colombiano sólo cuenta con tres zonas. A pesar de la campaña de prevención que el Inderena inició cuando recibió la isla, la pesca desordenada continúa. Los barcos llegan de noche, pescan en las puntas de la isla, y por la mañana, arrastrados por la corriente, aparecen por el frente como si apenas vinieran del continente. En lo que resta del día, y delante de la policía que vigila la isla, alcanzan la otra punta... La pesca es milagrosa y doble.

El Inderena recomienda realizar estudios, no sólo acerca del agotamiento de especies, sino sobre la vida cotidiana y económica de los pueblos de la costa pacífica. Muchas familias se sostienen con la pesca y el comercio que ésta genera. Con el estudio detallado podrán determinarse las épocas propicias para pescar sin afectar el ritmo natural de la población marina. Durante las últimas investigaciones, los guatines o ñeques, los perezosos de tres dedos y las ratas espinosas brillaron por su ausencia; de pronto asomaba un tímido perezoso, pero sin compañía. Se cree que estos animales están en peligro de extinción.

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Este lagarto es llamado Basiliscus galeritus.
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Boa: una especie de serpiente no venenosa

No son los ratones introducidos el único peligro. Para exterminarlos, en tiempos de la prisión, se trajeron gatos, que, al igual que otros animales domésticos, se consideran fauna exótica. La capacidad reproductiva de los treinta o cuarenta gatos —tres camadas por año; cinco crías por carnada— representa una amenaza para la población de reptiles, roedores nativos y pájaros de la isla. Los perros actúan también como depredadores. Desentierran y destruyen los nidos de las tortugas marinas y son enemigos declarados de cualquier ser viviente susceptibles de servirles de presa. Las parejas de garzas negras, también introducidas por el hombre, y los puercoespines son elementos de preocupación porque no se conoce cuál es el efecto de su actividad sobre la fauna nativa.

En los últimos años la formación de corales se ha visto entorpecida por varias razones. En primer lugar, los suelos duros que permiten la fijación de las larvas se han alterado, al igual que la salinidad, temperatura y transparencia.

La turbidez se incrementó por la construcción de la pista de aterrizaje frente a la azufrada. La acumulación de sedimentos originados por esta construcción ahogó los bancos de corales e impidió la formación de más colonias. Cuando termina la lluvia, se configura alrededor de la isla un cinturón de aguas turbias. Este cinturón, de más de setenta metros de ancho, se sedimenta rápidamente y se convierte en causa de muerte para las colonias que apenas empiezan a forrnarse.

 

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Serpiente cazadora o Beju quilla que se alimenta de iguanas, lagartos y de otras serpientes, incluso venenosa

PRESERVACIÓN E INVESTIGACIÓN

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Los insectos son abundantes en la Isla.
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Las iguanas empiezan a poblar de nuevo la Isla.

Los biólogos consideran de particular importancia la creación de viveros, no sólo para asegurar la progenie de especies poco abundantes, corno el pino colombiano, sino además corno fundamento de futuras investigaciones sobre especies que se encontraron en la isla y que en el Pacífico colombiano se hallan amenazadas. Para el efecto proponen que se habiliten los galpones del antiguo penal, puesto que convertirlos en viviendas resulta bastante costoso, y derribarlos constituye una tarea tediosa e inútil.

La alternativa frente a la pesca indiscriminada es la realización de estudios, para determinar las épocas y las zonas de pesca y evitar los enfrentamientos con la gehte de Guapi y Buenaventura, que ya se están produciendo. Es necesario adecuar un puesto permanente de vigilancia en la isla de Gorgonilla, porque los habitantes de Bazán pescan en esta zona.

Dado que los caminos o trochas que habían sido señalados, se han ido borrando, es preciso elaborar un folleto donde se señalen las rutas y senderos de interpretación.

Aún quedan muchos interrogantes por responder. En el caso de las tortugas marinas, se sabe que tienen sus nidos allí, pero se desconocen las fechas de llegada, las especies y su capacidad reproductiva.

 

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Numerosos tulisios o babillas habitan la laguna de La Cabrera. Están desapareciendo debido a la sedimentación de la laguna.

ENTRE LA CIENCIA Y EL PLACER

La entrega de Gorgona al Inderena significa para el Pacífico colombiano un aire de confianza. La institución se ha trazado ambiciosos planes de intercambio con otros países. Para nadie es un secreto que el Pacífico colombiano se encuentra entre las zonas más atrasadas del país. Al erigir a Gorgona como eje de estudios, se busca impulsar la industria pesquera y la explotación racionalizada de la madera en el Pacífico. Esta es zona de conflictos territoriales, por lo que se proyecta elaborar un programa de integración que contemplaría, entre otros puntos, la navegación permanente de un velero oceanográfico que efectuaría recorridos de patrullaje entre la bahía de Málaga, el islote de Malpelo y la isla de Gorgona.

Dentro del plan de manejo trazado por el Inderena, se incluye la realización de talleres en los que se capacitará tanto al personal de patrullaje y vigilancia del Inderena, como a las personas que visiten la isla en calidad de estudiantes. Precisamente uno de los planes pilotos es la visita de estudiantes universitarios que recibirán cursos sobre manejo y conservación de recursos genéticos.

Con la creación del Centro de Estudios Avanzados del Pacífico, financiado por el Inderena, se busca inventariar el patrimonio de fauna y flora de la isla y realizar investigaciones oceanográficas de alto nivel.

La isla, que en el pasado fue tema de historias macabras y fantásticas, espera días mejores. Con sus miles de misterios apehas vislumbrados, es el nuevo territorio que la ciencia y los colombianos se han ganado para cuidar y visitar. Ya no se encontrarán con buques imposibles, ni naves de guerreros prehistóricos, pero sí con el espectáculo de un ancho mar, de una tormenta, tal vez de una tarde de pesca silenciosa en el muelle; se encontrarán con la visión de una isla milenaria y única.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

CANTERA. J. R., Distribution des peuplements de Scléractiniaires sur un récif frangeant de lŽile de Gorgona (Cóte Pacifi que de Colombia), Tethys, 11 (1): 25-31, 1983.

GLYNN, P.W.; PRAHL. H. VON; GUHL, F., Coral reefs of Gorgona Island, Colombia, with special reference to coralivories and their influence on community structure and development, Bogotá, Universidad de los Andes, 1980.

PRAHL, H. VON, Blanqueo masivo y muerte de corales hermatípicos en el Pacífico colombiano atribuidos al fenómeno de El Niño, 1982-1983, Erfen, Bol. núm. 12, 1985.

PRAHL, H. VON; GUHL, E; GRÓGL, M., Gorgona, Bogotá, Universidad de los Andes,1979.

RODRIGUEZ, HORACIO; BARRETO CARLOS y otros. Informe preliminar de la comisión:El parque Natural y Nacional Isla Gorgona, 1986.

 

1. Belén Ortega: acusado, a la edad de quince años, de haber matado, en complicidad con cuatro hombres, a la mujer de su hermano mayor, fue declarado culpable y llevado a Gorgona desde que contaba dieciséis años. (regresar 1)